Razas y Reinos forjando su destino.
 
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 Una llegada.... Primera tonada.

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Justin



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Fecha de inscripción : 09/12/2007

MensajeTema: Una llegada.... Primera tonada.   Dom Dic 09, 2007 2:30 pm

Un carruaje de ruedas desvencijadas y algo destartalado, tirado por un caballo marrón, avanza de forma lenta y algo ruidosa por el sendero que viene desde el bosque, pese al curioso sonido del traquetear del carruaje y del sonido de los cascos del caballo sobre el empedrado del sendero, se escucha una suave melodía de flauta y a alguien tarareando una canción, acompañando a ese sonido casi medido de la flauta, que utiliza incluso los movimientos del carruaje para crear una curiosa sinfonía. El carruaje avanza poco a poco, hasta llegar a las puertas de la entrada de la ciudad, donde la música y palabras se silencian, dejando que solo sea el anuncio de su llegada el traquetear del carro, en una amenaza constante, como si estuviese avisando que se vendrá abajo en cualquier momento, pero resistiendo quizás por suerte.

Salud y salve a la guardia de este reino... ¿Cual es su nombre?. Se escucha la voz de uno de los ocupantes de ese carruaje, mientras que sale de las sombras y de la misma penumbra, penumbra creada y producida por el anochecer y la sombra misma del carruaje, dejando que se muestre el rostro de un hombre, de mediana edad y rasgos serenos que mira a uno de los guardias de la entrada mientras que su cabello de azuladas tonalidades caen por su cara, teniendo que apartárselos ligeramente, aunque al poco aparta la mirada para posarla sobre las calles y sobre ese gran castillo que se ve al fondo, silbando ligeramente. -Fiu.. Menudo castillo... Parece una ciudad muy prospera.

-( Guardia )--Observa la llegada de esos extraños al reino. Sus extrañas vestimentas coloristas y sus maneras de actuar, acompañadas por el desconocimiento de la ciudad, o siquiera del mismo reino en el que se encuentran. -Ehm..Salve y buenas noches, te encuentras en el reino de Dhargen, y esta es su capital y ciudad central. *Dice quizás con un poco de incredulidad ante ese desconocimiento por parte del hombre.

El reino de Dhargen.. He oído muchas historias sobre el.. Y ansío saber cuales son ciertas o no. *Dice el hombre durante un instante para después hacer silencio y negar. -No.. mejor no.. Que son sino historias mezcla de verdad y ficción, que se une para dar origen a una leyenda, que pasara contada de padres a hijos durante siglos... Jojo.. *Se ríe ligeramente mientras que otra persona que va detrás de él le empuja un poco, para poder ver al guardia. -Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera. *Dice mientras que levanta sus cejas, dándole un golpe a uno de sus acompañantes, dejando que se escuche el sonido de un instrumento caer al suelo.

-( Guardia )--¿Eh?. *Alza de nuevo una de sus cejas mientras que mira a esos extraños hombres. -¿Podría conocer vuestro nombre así como que les trae a este nuestro reino?. *Pregunta mientras que mira de soslayo a otro de los guardias de la entrada para saber si realmente esta en posición o presiente que pueda haber algún problema con estos nuevos visitantes, pues al parecer hay más gente en el interior del carruaje.

¿Que nos trae?, simplemente la ayuda de nuestro fiel Stegos, que es él quien tira del carruaje... Sooo.. buen chico.. *dice mientras que golpea ligeramente el costado del caballo tras haberse bajado del carruaje con un suave saltito, y dejar que su cabello caiga sobre su espalda. -Si por nuestros nombres preguntáis, eso es algo que obtendréis.. Chico, Harpo, y Groucho son mis acompañantes están en el interior del carruaje. -Añade dejando que sean ellos mismos los que se presenten. Un joven de pelo rizado, rubio, sale al exterior, tocando una especie de bocina mientras que levanta la mano mirando al guardia. Tras el lo acompaña otro con una especie de sombrero. -Buenas noches... -Añade ese hombre que posa una mano sobre el de cabellos rubios, mientras que el de las cejas vestido de curiosa manera se acerca al guardia mirándolo de cerca. -Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas. *Dice para después reírse ligeramente y volver a caminar hacia sus hermanos. -Y mi nombre es Justin... Somos unos trovadores y cómicos que vagamos de ciudad en ciudad.. buscando leyendas, contando historias, y ganando algunas monedas para poder sobrevivir.

-( Guardia )- -Unos... trovadores... *Dice mientras que mira al extraño hombre que se le ha acercado, y le revela de esa manera tan curiosa su propia vida privada.. Los examina a cada uno con cierto detenimiento, pues realmente son extraños, aunque no portan armas.. -¿Portáis algún arma?, de ser que si deberíamos de conocerlo, antes de que podáis adentraros en la ciudad. *Realmente eso no es cierto, pero si se asustan de esa pregunta o se intimidan, es que ocultan algo.

Así es.. unos trovadores.. ¿Que si portamos un arma?.. Cuatro armas muy grandes señor mío, pero no son de frío metal... sino de calida carne.. Es la lengua.. La lengua es el arma mas afilada de todas.. No.. no llevamos nada.. tan solo los instrumentos que portamos en el carro y unas pocas pertenencias.. nada mas.. *Sonríe de nuevo aunque mira de soslayo a sus compañeros que parecen estar discutiendo en voz baja sobre quien será la mujer del guardia, y quien será mas mandón... Aunque Justin comprende que esta haciendo su trabajo, siempre la toman con los "raros", quizás por salirse del típico estereotipo de normalidad.. Niega para si para después sonreír. -Os lo podemos demostrar.. si así quedáis mas tranquilos.. Y de paso, nos podemos ganar algo.

-( Guardia )--Para el guardia y sus compañeros ha sido realmente un día aburrido, demasiado.. y nunca viene mal una distracción a tiempo.. Sonríe ligeramente para después asentir.. -Me parece estupendo... Sea pues *Dice mientras que se separa un poco de ellos volviendo a su puesto, sabiendo que eso es algo que no hará daño a nadie, por lo que no les regañaran, si llegado el caso se entera algún superior.

Estupendo. *Dice mientras que chasquea los dedos, acercándose a sus compañeros para dedicarles una sonrisa. -Caballeros.. nos encontramos ante un publico muy exigente que desea escucharnos.. Así que... Dejémoslos con la boca abierta.. *Se ríe mientras que acerca la mano para tomar una especie de citara o guitarra mientras que los otros tres toman otros instrumentos, también de cuerda, preparándose.

-( Instrumentos )-*Durante unos instantes los instrumentos parecen sonar, como si se estuviesen poniendo de acuerdo, o comprobando que las cuerdas están afinadas, el joven Justin mira hacia su citara ajustando las cuerdas para tocar algunas de ellas, pues con el viaje y el traqueteo los instrumentos desafinan.. Sonríe ampliamente para después mirar de soslayo a sus compañeros y empezar a tocar ahora su instrumento de forma suave, dejando que esas notas que salen de la citara, sean melodiosas, e inunde con sus notas la tranquilidad de la noche. Mientras que esas suaves notas que salen del instrumento que porta el hombre entre sus manos, moviendo sus dedos con rapidez, aunque con un cariño extremo, como si cada acorde que tocase en el instrumento fuese la caricia a una dama, esa misma sensibilidad, ese mismo cuidado quiere transmitir con cada nota, con los ojos cerrados y la cabeza un poco agachada esperando a que sus compañeros empiecen a acompañarle en la música, y cuando todos están sincronizados empieza a cantar..

-Hace algún tiempo que yo naufragué, entre la playa de su juventud, a la deriva se me hundió un amor.. y mi vida se encalló. *Dice dejando que sus palabras, que su voz, sea mecida por esa música que sale de los instrumentos. Cada uno por separado puede resultar inconcluso, incompleto, pero juntos simplemente crean.. Música.
-Hace ya tiempo que emborraché..todos los versos que un día canté...con el aliento que da una mujer...que ya no volverá. *Añade mientras que abre los ojos, posándolos ahora en ninguna parte en especial, empezando a moverse como si el mismo estuviese bailando al son de la música que ellos están creando, dando algunos y suaves saltos para terminar por acercarse al guardia.. * pero pasa de el completamente y se acerca a una dama para dedicarle una sonrisa. Al parecer la música que empezaba a sonar llamo la atención de algunos ciudadanos que viven en las cercanías del pórtico.

-Hice inventario de lo que perdí....eché las cuentas de lo que invertí.. años de lucha, noches sin dormir... y ahora soy músico y te tengo a ti. *Dice mientras que se agacha un instante haciendo una cortes reverencia ante la dama que al ver esa cercanía sonríe agarrándose un poco al marco de la puerta.. Levantándose después para girarse dejando que su cabello acompañe a su cuerpo meciéndose en el aire alejándose un poco de esa dama para caminar.. Ahora hacia la gente que curiosa se ha acercado. El carruaje aun continua en la puerta, y el resto de miembros no se ha adentrado, no ha traspasado las puertas sin el permiso de la guardia, pero Justin, quien esta cantando parece atraer a la misma gente con sus palabras y sus canciones. -¡ Quiero cantar quiero gritar *
quiero vivir en libertad.. quiero morir cerca de ti...quiero encontrar lo que perdí!.
*Dice de nuevo mientras que mira a un par de chicos, revolviéndole el pelo a uno de ellos dejando de tocar, aprovechando que ahora siguen el resto de instrumentos. Separándose de nuevo de todos ellos mientras que continúa moviéndose, ahora dando pequeños y suaves saltos. - ¡¡¡¡¡Por las esquinas de alguna canción..vende su alma a veces la ilusión.. pero jamás la mía venderé.. trovador moriré!!!!!! *Dice mientras que su voz termina por apagarse y ahora la música se hace mas melodiosa, invitando a bailar.. Como si se tratase de un hechizo o del mismo influjo, algo realmente contagioso, ya no solo la sonrisa producida por ver a ese hombre dando saltitos y movimientos innecesarios pero que resultan gráciles, llevado por la música y dejando que cada nota sea inspiración, que cada nota sea palabra, que cada nota sea simplemente un susurro, que flota mecido por la suave brisa de la noche que ahora se levanta.

.... Abrigo derrotas y les doy calor... con una rima que cosí a mi voz... maquillo nostalgias y les doy color... con pentagramas que pinté. *Su voz vuelve a salir de sus labios pese a que toma algo de aire. Improvisada o no la voz perece amoldarse perfectamente a cada nota que suena, como si cada palabra estuviese hecha para cada nota y simplemente casasen, uniéndose, y formando una única tonada, acompañada por una mirada o por un gesto. -¡Quiero cantar quiero gritar...quiero vivir en libertad...quiero morir cerca de ti...quiero encontrar lo que perdí!.. *Dice de nuevo mientras que mira de soslayo a un par de jóvenes que se han unido a la melodía empezando a bailar, mira de soslayo sus movimientos, sutiles pero sensuales, son damas, eso es cierto y cada paso que dan es una obra de arte.. El trovador sonríe y se acerca a ellas, quedando cerca de ellas para empezar a bailar también mientras que toca su instrumento, dando algunos saltos alrededor de ellas, para al final dejarse rodear mientras que sigue tocando ese instrumento y las damas ahora bailan entorno a el. Mantiene la sonrisa durante algunos instantes antes de volver a alzar la voz. -¡Quiero cantar quiero gritar...para que entiendas que yo fui.. solo un juglar que se escondió... entre canciones y una voz!. *termina para dejar que la música sea el acompañamiento a su voz, dejando que esta poco a poco vaya muriéndose, poco a poco vaya apagándose, hasta que al final solo el sonido de una cuerda rompe el ambiente.. Terminando por dar el joven un saltito, acompañado por una risa, mientras que las gotas de sudor caen por su rostro humedeciendo sus ropajes, y mirando a la gente que se ha reunido a su alrededor, alrededor de ellos para poder disfrutar de su melodía y de su voz. El joven jadea ligeramente aunque después, el sonido de los aplausos y del tintinear de las monedas al caer sobre el suelo es suficiente para arrancarle otra sonrisa, y mirar hacia la gente, haciendo una laboriosa reverencia, moviendo un poco el instrumento, mientras que uno de sus compañeros, el del pelo rizado, empieza a recoger las monedas tocando la bocina. -Gracias.. gracias a todos..
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Justin



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MensajeTema: Re: Una llegada.... Primera tonada.   Dom Dic 09, 2007 3:00 pm

El Rincón de los sentidos, letra original by Mägo de Oz.



Hace algún tiempo que yo naufragué
entre la playa de su juventud
a la deriva se me hundió un amor
y mi vida se encalló

Hace ya tiempo que emborraché
todos los versos que un día canté
con el aliento que da una mujer
que ya no volverá

Hice inventario de lo que perdí
eché las cuentas de lo que invertí
años de lucha, noches sin dormir
y ahora soy músico y te tengo a ti

Quiero cantar quiero gritar
quiero vivir en libertad
quiero morir cerca de ti
quiero encontrar lo que perdí

Por las esquinas de alguna canción
vende su alma a veces la ilusión
pero jamás la mía venderé
rockero moriré

Abrigo derrotas y les doy calor
con una rima que cosí a mi voz
maquillo nostalgias y les doy color
con pentagramas que pinté

Quiero cantar quiero gritar
quiero vivir en libertad
quiero morir cerca de ti
quiero encontrar lo que perdí

Quiero cantar quiero gritar
para que entiendas que yo fui
solo un juglar que se escondió
entre canciones y una voz
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