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 Grock. Una vida normal en Mictlan.

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memnoch



Cantidad de envíos : 43
Fecha de inscripción : 09/09/2007

MensajeTema: Grock. Una vida normal en Mictlan.   Lun Mar 24, 2008 3:19 pm





Mientras esperaba, cubierto por una capa de barro negro sin olor que le
camuflaba a la perfeccion, en las sombras de la pequeña calleja de
Mictlan, sabedor de que su victima pasaria de un momento a otro delante
de su escondite, Grock se puso a reflexionar sobre su vida, solo por
hacer tiempo...


Nacio en una tribu normal de orcos, llamada “la zarpa roja”. Cuando
tenia cuatro años, la tribu fue arrasada por la tribu del “colmillo”.
No es que significase mucho para el, en cualquier caso. Fue unido a los
muchachos de la nueva tribu y la vida siguió como siempre... no hay
muchas civilizaciones tan avanzadas como la orca, donde incluso las
crias de tu enemigo son entrenadas para ser guerreros que enviar a la
batalla.



Con 8 años ya superaba el metro ochenta de estatura, sus bíceps
eran del tamaño de la cabeza de un humano, cuando los tensaba, y
blandia la lanza, la maza y el hacha con habilidad suficiente. Y lo que
le hacia destacar en su grupo.. Le gustaba usar un escudo, pese a las
burlas de sus compañeros sobre llevar una pared a cuestas, y su
cobardia ante el enemigo.



Era una buena epoca aquella en la que en una adecuada proporcion de
4 a 1, asaltaban caravanas de mercaderes para demostrarles la
superioridad orca. A menudo se comian a los caballos, o los mataban por
diversión... y a veces, se encargaban de las chicas. En realidad no
tenia nada en contra de las chicas humanas. A la mayoria no le gustan
los orcos. A el tampoco le gustan los orcos, para ser sincero... y
acostarte con alguien que no tiene tanto músculo como un buey, y cuyos
jadeos no te llevan al mareo, es agradable, de vez en cuando.


Era una buena epoca. Sin embargo, cuando los mercaderes se dieron
cuenta de que con la tribu del “colmillo” no se podian negociar
derechos de paso, comenzaron a gastar ese dinero en mercenarios.. y una
de las expediciones se encontro con una autentica lluvia de flechas.
Cosas del oficio, Grock lo sabia, los demas lo sabian... pero el pudo
escapar con una pierna herida y el escudo lleno de flechas, y sus
compañeros no.



Por supuesto, al regresar, conto una oportuna historia de
heroicidades que le hizo ganar algunas miradas dentro de la tribu que
le hicieron pensar que las orcos no estaban tan mal. Y afirmo que la
culpa de todo era de uno de los fallecidos, Drek, como es costumbre. Lo
que no esperaba era que un pariente de Drek, un famoso caudillo con un
collar de orejas de mas de dos metros se sintiera molesto por las
miradas de las hembras y decidiera tomárselo como algo personal. Le
acuso de cobardia ante toda la tribu. Grock lo destripo.


Fue una lucha justa, aunque en los momentos de mayor sinceridad,
confiesa que quizas el hecho de que su oponente estuviera bebido y
desarmado, y se hubiera girado para pedir una espada, pudo ayudar un
poco a su victoria. Pero eso no significa que no la hubiera obtenido en
cualquier caso!



Dado que su grupo habia sido asesinado y que se habia hecho con una
cota de malla y una espada de autentico hierro pertenecientes a su
victima, pronto se decidio que ya era hora de comenzar a actuar a lo
grande.



Se le envio en misiones, solo o en compañía de algun otro explorador, para investigar rutas o cazar presas.



Los años pasaron, y con doce años, ya era un orco digno de su clan,
mas de 2 metros de estatura, musculos hinchados, colmillos prominentes,
ojos arteros y astutos... Los trofeos de sus victorias se contaban por
docenas. Finalmente, obtuvo uno de los mas grandes honores de su tribu.





Se convirtió en un siervo del colmillo. Un entrenador de fieras...
Mientras le llegaban rumores de que se habia construido una ciudad en
medio de ninguna parte, y que los orcos estaban siendo sometidos, el
continuo aprendiendo. Cuando un ejercito en el que prácticamente
miembros de todas las otras tribus lleno el horizonte... el colmillo se
sometio.



Afortunadamente fuera quien fuera el dirigente de este nuevo
proceso, le gustaba que las cosas siguieran tal y como estaban.. de vez
en cuando iban a mictlan y pagaban algo, pero.. tambien podian ir a
comprar hierro, vender esclavos, que hasta ahora eran inútiles... le
llegaron rumores de tribus que habian vendido a sus bestias, pero no
los creyo. Y podian dejar a sus hembras en la ciudad mientras ellos
hacian cosas de machos.



La tribu no estaba en su mejor momento, y necesitaba armas nuevas..
y alimento. Tras vender a algunas de sus hembras, enviaron a Grock con
el encargo de vender a su bestia.. lagrimas caian por sus curtidas
mejillas mientras penetraba en esa ciudad que se habia convertido aun
sin conocerla en odiada para el. Y fue aun peor cuando tras detenerse a
descansar en una casa de aspecto mugriento, desde cuya ventana le habia
saludado una mujer cuyos senos luchaban por salir de su escaso vestido,
descubrio que su bestia habia desaparecido.



Por supuesto, monto en justa colera... aplacada tan solo cuando uno
de los guardias de esa ciudad, unos extraños orcos, pequeños y huesudos
con extraños ojos verdes le lanzo rodando por el suelo de un empujon
con la misma facilidad con la que el lo hacia con los guerreros del
clan.



Movido por una prudencia extraordinaria en su raza, decidio no
regresar con su tribu a informar de lo sucedido... solo hasta que todo
quedase aclarado. Y el hecho de que esa joven tan atractiva, de senos y
ojos grandes y piel suave le hubiera insinuado que no le importaria que
se quedara un tiempo con ella, no tenia nada que ver.



En realidad, aquella chica tenia algunas rarezas... orejas
puntiagudas, piercings en lugares donde no solian verse, ojos
almendrados.. zarpas. Pero era muy cariñosa.. con el y con quien fuera
capaz de pagarla, puesto que estaba muy orgullosa de ser la mujer mas
valiosa de toda la calle, capaz de mantener a su propio macho.



Lamentablemente, no solo le tenia como adorno, si no que pretendia
que la protegiera en algunos de sus viajes por la ciudad, y como debia
acabar sucediendo, un guerrero cuyo rango era superior al de Grock
acabo sintiéndose molesto por la compañía que este le profesaba a la
chica... y decidio acabar con el. No es que se sintiera especialmente
molesto, al fin y al cabo, era estrictamente legal masacrar por un
capricho a alguien de menor rango. Grock se vio obligado a escapar
perseguido por los siervos de su nuevo rival... y se deslizo a traves
de las jaulas de bestias, impregnado de hierbas repulsoras.. cosa que
sus perseguidores no tenian. Todo el mundo le agradecio que alimentara
a las bestias de forma tan desinteresada.



Se dio cuenta de que si se mantenia asi, al final acabarian
encontrándole y aplastándole... no habia tanta diferencia de poder
entre unos y otros, tantos rangos... pero eran demasiado difíciles de
obtener. Su actuación en el mercado atrajo la atención de un gremio de
asesinos de la pequeña ciudad... incluso la mierda proyecta sombra.



Dos años después es uno de los mejores, con 16 años, esta en la
flor de la vida, inmenso, fuerte, rapido, astuto, artero, lleno de
sorpresas... y esta noche, esta esperando a alguien... alguien que una
vez le robo una bestia. Va a ser una noche larga. Y la va a disfrutar
por completo.
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