Razas y Reinos forjando su destino.
 
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 Muerte de Elwing Annatar.

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lemeldir

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MensajeTema: Muerte de Elwing Annatar.   Miér Jul 04, 2007 12:16 am

Maestra de Pureza.
Maestra Blanca.
Manos de tez suavemente morena, apenas arrugadas por el escaso paso del tiempo de tu vida. Mujer de valor sin fin y entrega absoluta. Mujer. Hechicera y Madre.
Dadora de vida y esperanza, luz en el sendero, guía en la oscuridad... fortaleza en la debilidad... Maestra de Vida.
********************************************


Ikkaku se encontraba en la cocina creando algunas viandas, simplemente extendia su mano y creaba una bandeja de madera de la nada en la que iban apareciendo fruta.. queso.. leche recien ordeñada, un poco de carne, y huevos... bastante deliciosos por el aroma que emanan. Cuando siente esa caricia de su compañera se gira para contemplarla.
-Vaya.. realmente estas preciosa, creo que tendre que ponerme algo tambien para no desentonar. -Se rie de forma divertida acariciando su naricilla.

Como quieras.. sabes que si es por mi te tendría desnudo siempre... dice con picardía y se separa de su tacto, para robarle otro pedazo de algo, un trozo de pan y reir.

No digas esas cosas.. -Se rie para despues negar.. -Aunque sea una vision hermosa.. Donde esta la incertumbre.. la espera.. la sensacion de castigo, de torutra, de ir retirando poco a poco la ropa.. mientras que esperas caricias.. Ademas, cuando estemos delante de tus padres, tendras que actuar como una jovencita seria.. y virginal.. -Sonrie posando un beso en su frente.

No tanto mi amor.. ellos me iniciaron en el poder de la diosa, crees que piensan que soy "virginal"??? pregunta masticando con naturalidad, lo que hace que la frase salga bastante cómica.. entonces vístete y nos vamos, si quieres, sabes que despertaste ciertas cosas que si me tienes aqui encerrada, me veré forzada a volver a poner en marcha.


Mhm.. que desperte ciertas cosas que volveras a poner en marcha.. ¿Como que?.. -Dice ladeando ligeramente la cabeza mientras que toma tambien un poco de queso para comerlo y poder desayunar aunque despues le da un trago profundo a una jarra de leche, que tenia ahi tambien junto a el.

Emeldir sonroja levemente... y sonrie concentrandose como quien no quiere la cosa, en la comida... no hagas eso.. sabes de que te hablo, y si empiezo a decirlo tendre y tendras que poseerme de nuevo. Y tu eres el que está apresurado.

Oh.. jajaja.. -Le levanta por la barbilla y se acerca para posar un lento beso sobre sus labios, que mordisquea despues con lentitud antes de empezar a separarse, para despues salir lentamente de la cocina y abandonar el piso inferior ascendiendo al superior para ir a cambiarse, dejando abajo a la joven, para que pueda desayunar.

Emeldir asi lo hace pero cuando está por engullir un siguiente bocado de pan, una sombra se cierne sobre sus ojos y abriendo de par en par las esmeraldas, deja caer el jarro de leche que estaba sosteniendo, que se parte en pedazos en el suelo, y su corazon parece detenerse.. oO No. noo.. no mamá.. Diosa, no debí dejarla sola.. mamá! oO

Emeldir queda paralizada un segundo.. y empieza a respirar agitadamente despues.. deja la comida, pisa los trozos del cacharro, y camina hacia la salida como sin voluntad propia.. oO no no no llegaré a tiempo.. vientos de la Madre, llevadme con ella, hacedme volar, por favoor.. oO y sus ojos empiezan a llorar, llorar amargamente como jamás lo han hecho.

Ikkaku termina por descender al poco las escaleras, aunque por los gruesos muros de piedra no ha podido escuchar romperse el jarron de ceramica, desciende las mismas escaleras de forma lenta, para terminar por alzar una de sus blancas cejas que posa sobre Emeldir. -Sucede algo querida?... -Aunque al verla llorar amargamente corre hacia ella.

No lo se! se gira hacia él con deseperacion, no lo se bien, pero siento que algo sucede con mi madre.. la siento sufrir.. ella, me lo dijo, la otra noche, pero no me quedé a su lado, mi amor.. puede morir, siento que está por morir.. es eso posible? que sucede??? dice entre llantos, desesperada.

Ikkaku la agarra con suavidad de los hombros. -Emeldir cielo.. calmate.. calmate por favor y maten la composura.. Vamos a ver a tu madre ahora mismo y asi vemos como se encuentra.. ¿De acuerdo?. -Dice terminando por rozar su mejilla de forma lenta antes de separarse, y abrir la puerta de la torre, que se abre crujiendo... Hacia mucho tiempo que no usaba esto.. pero.. esta bien.. todo sea por ti.. -Suspira y se separa un poco poniendo algo de distancia entre ella y el. Cierra los ojos y empieza a recitar un extraño conjuro, son palabras arcanas, ya perdidas en el tiempo. De la nada, empiezan a aparecer algunos rayos negros.. que van incidiendo en un mismo sitio, del cual se empieza a desplegar una especie de portal ovalado.
Una superficie extraña, cristalina y ondulante, que aparece de la nada, recorrida por esa descarga electrica que surge de la nada y que alimenta el portal que sirve para viajar entre todos los planos y lugares.
Simplemente.. cruzalo... Y llegaras a tu casa.. justo a la entrada de tu puerta...Es lo mas rapido que puedo.. -Dice rascandose ligeramente la mejilla para despues tomarla de la mano y acercarla hacia el portal que acababa de crear y que oscila lentamente, ondeando como si se tratase de un espejo, de la clara superficie de un lado, que plateada refleja lo que tiene delante.

Emeldir avanza respirando con rapidez y se gira hacia el... vendras conmigo?... dice dudando sin que las lagrimas dejen de caer.

Ikkaku asiente de nuevo.. -Por supuesto, que ire contigo.. pero necesito que vayas primero.. nada mas.. -Dice dedicandole una sonrisa tranquilizadora, aunque siente que efectivamente algo no va todo lo bien que deberia de ir, y siente una extraña sombra que se cierne sobre la joven.

Emeldir asiente, desesperada por llegar... y empieza a avanzar hacia el portal suspirando... oO Madre dime que estás bien.. dime que no he sido una tonta.. dime que mi amor y mis ansias servirán de algo, que él puede ayudarte, como yo.. que no he sido una tonta madre.. que no te he dejado sola.. por la Diosa.. oO su corazon se destruye lenta y dolorosamente, cada pensamiento trae detras la respuesta, cada pregunta se contesta en un rincon de su alma.. sabiendo que si, que ha sido una tonta, que el amor, tan maravilloso y excelso, no podia llegar sin cobrarse un alto precio por su felicidad.. que llegó en el momento justo en que "las cosas cambiarán" eso dijo su madre y ella no lo recordó, mientras se perdia en el mar de la pasion de su hombre - dios. Se adentra lentamente en el poder creado por [Ikkaku]

Ikkaku deja que sea ella quien primero atraviesa el portal, contemplando como su silueta se desvanece en el interior del mismo... Es entonces cuando ella no lo ve que siente que algo se le desgarra dentro de el, dentro de su mismo interior, pudiendo sentir la pena, la tristeza.. el miedo que recorre a la chica, al poder sentir el esas sensaciones humanas. Suspira y cierra los ojos para intentar relajarse, concentrandose, y despues atraviesa el portal desvaneciendose lentamente de la planta inferior de la torre donde se encontraban, para adentrarse en una especie de extraño pasillo de oscuridad, donde al final, hay una luz, que ambas personas cruzan, para reaparecer delante de la casa de la joven.

Emeldir aparece de repente frente a su hogar y luego del segundo que le toma reconocerlo, se avalanza sobre la puerta, entrando de golpe, recorriendo sin detenerse todas las habitaciones llamando a gritos a su familia.. entonces queda paralizada, de repente y un aura verdosa empeiza a surgir de su piel..
NO!.. se gira hacia el dios y exclama con dolor.. no están aqui!.. apenas termina la frase y tomandose la falda con ambas manos empieza a correr, correr desesperadamente, saliendo por una puerta trasera en direcion al sendero oculto que una noche los guió a ellos hacia las cuevas de diamantes... Corre sin cesar, agonicamente, infernalmente llora y corre, tropieza al llegar al muro en cuya parte rota se puede pasar para llegar mas rapido a la caverna, y cae de rodillas sobre la roca al terminar de salir.. se levanta y sigue corriedno, baja la pendiente con angustia sin importarle si Ikkaku la sigue o no, siente a medida que se acerca que dentro de la roca, los poderes que se trenzan en lucha son tan intensos que pocos podrán soportarlos.

Ikkaku termina por atravesar ese portal que se cierra a su espalda, desapareciendo como si nunca hubiese existido para despues posar la mirada sobre Emeldir y alzar ligeramente una ceja...
-Sabes donde podrian estar?... -Pero es obvio que al ver su impetu si que sabe donde puede encontrarse su madre. Empieza entonces a correr detras de ella, ayudando a levantarse cuando se cae, para despues continuar junto a ella intuyendo que se dirigen hacia esa extraña cueva. Aunque ahora mismo sabe que a ella no le importa nada mas.. No le importa mas que su madre, por la que esta preocupada, y el resto del mundo parece haberse desvanecido.


Última edición por el Dom Jul 08, 2007 3:19 pm, editado 3 veces
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MensajeTema: Muerte de Elwing Annatar. II   Sáb Jul 07, 2007 11:10 pm

Las entradas a la caverna de los diamantes son una tormenta de luces.. el blanco de Elwing y el rojo de Valandil son relampagos que restallan en una batalla de conciencias, de almas.. de hechiceros, poderosos como solo pocos comprenderían, y lo peor del caso, almas gemelas, amandose desde que eltiempo es tiempo y ahora en pugna por sobrevivir.

Un jinete se aproxima veloz, llegando casi al mismo tiempo que la jovencita que con la ropa desgarrada por descender por la rocosa superficie que deja detras la amurallada ciudad, alcanza el terreno que esta delante de la caverna, es una cueva sagrada, todas sus paredes, en el interior estan cubiertas de pequeñas piedrecillas celestes.. brillantes metales, preciosas rocas que le dan el encanto imposible que solo la naturaleza puede idear.

Por favor por favor... gime entre lagrimas y se gira para mirar a Ikakku que viene con ella... negando con la cabeza temiendo lo peor cuando ve a su hermano llegar tambien junto a ellos, a unos metros de distancia y descender del caballo enloquecido.

[Ikkaku] llega tambien a la cueva, tras seguir a la joven, y mira de soslayo como se aproxima un jinete, analizandolo con la mirada para ver si se trata de una amenaza o no, aunque despues su mirada se desvia a la cueva, que parece transportarle quizas a tiempo atras, a dias atras, emitiendo una pequeña sonrisa que despues se desvanece al ver que se trata del hermano de Emeldir y con el cual no se lleva demasiado bien. Al ver como todavia mantiene la joven esas lagrimas en el semblante posa una mano sobre su hombro.. Para despues instarles a entrar en el interior de la misma.

Ammrod mira a su hermana y al extraño que habia visto antes pero en nada le afecta, entra sin dudar en la caverna..

Emeldir se aferra a la mano de Ikakku y empieza a caminar, lentamente, temerosa ahora..mientras lo poco que le queda de alma y de corazon se van desangrando en cada paso... Diosa de la vida, escucha las voces de las brujas, escuha el llanto de tu hija y ven en mi ayuda....oO..

Ikkaku estrecha la mano de Emeldir con la suya para despues empezar a caminar despacio hacia el interior de esa caberna, dejando que sus pupilas se empiecen a acostumbrar a la luz que desvanece dejando la cueva en tinieblas y como poco a poco empiezan a aparecer esos cristales de colores, que como magicos diamantes iluminan ligeramente sus ojos haciendo que sus pupilas cambien de distintas tonalidades, alternandose de forma misteriosa.

Dentro las luces son cada vez mas intensas... la lucha de la pareja es feroz, animal casi.. y pronto nuevamente la tenue luminosidad de los diamantes se interrumpe por los rayos de luz que surjen de las manos de Valandil.. atacando a quien ha sido su refugio y su esperanza desde que tiene memoria... atacandola porque ella intuyó su perdicion e intentó detenerlo.

Emeldir empieza a correr otra vez pero en el impulso... cae hacia atras al dar de lleno con una pared invisible que la detiene.. Valandil evita que cualquiera se acerque y su hija cae de espaldas, mientras Ammrod está de frente mirando a la transparente pared que le impide el paso en silencio con destellos de color azul que salen de sus ojos, en una lucha feroz contra el odio, la furia, la locura.
Se levanta entre lágrimas y mira a su hermano, que de repente parece ser cualquier cosa menos un ser humano, sus ojos son infiernos de furia azul, sus puños son dos rocas de montaña que pronto buscarán asesinar a quien ose tocar la integridad de su madre... aunque éste sea su amadisimo progenitor.

[Ikkaku] continua avanzando hacia el mismo interior de la cueva, ha cia el mismo corazon de la misma, dejando que sus ojos, cambiantes, empiecen a ver los extraños hilos del tejido de la magia, como en ese lugar se esta utilizando magia, pues crea unos patrones espaciales que puede verlos, que puede tejer y deshacer a voluntad, algo que algunas veces es bastante provechoso y alentador ahora no le gusta en absoluto pues resulta ser un mal ahugurio. Siente como Emeldir sale corriendo, y avanza entonces detras de ella corriendo ligeramente, para terminar por ayudar a que se levante, frunciendo el ceño al ver esa pared invisible, hecha por pequeñisimos hilos que forman una red, siente la magia que emana del hombre.. siente como la da forma y utiliza, pero es una magia negra, oscura...

No se que les pasa... yo ... llora sin cesar, desesperada, pero sí sabe lo que pasa, sabe perfectamente lo que pasa, aunque creyó que jamás lo viviría que jmás tendria q soportar el dolor real de la adiccion que su estirpe sufre, el dolor de ver a sus seres amados caer bajo la sombra de la corrupcion del poder.

[Ikkaku] que sale de un mismo interior oscuro y corrompido por la misma magia.. Pues la magia facilita las cosas.. es la misma energia del universo, la misma energia por los dioses.. Pero facilmente corrompe la voluntad de los hombres.. Hace que se puedan hacer las mejores cosas, o las pores cosas existentes en la creacion. Contempla la escena terminando por posar una mano sobre ese muro invisible que deshace, deshilachandolo como si fuese una manta, y termina por escucharse un crujido, un romper de una especie de cristal, y caer unos trozos invisibles al suelo, que directamente se convierten en aire, volviendo a reunirse con la esencia de todo.

Ammrod observa a Ikakku y gruñe... quien eres extraño?... dice con voz inhumana, entre temblores y furia desbocada. esto no es asunto tuyo.
Emeldir mira a Ammrod y frunce el ceño... nos ayudará hermano, cállate y entra.. pero no espera una respuesta y atraviesa el espacio que ahora queda libra para sus pasos.. las sombras estan silenciosas como la muerte misma hasta que otro ataque de Valandil se siente y la angustia del corazón de su mujer, hace llorar de dolor al mundo entero.

Padre! que haces?... por favor... pero su voz se disipa, sintiendo que una mriada de los ojos rojos de Valandil cierra unas manos invisibles alrededor de su garganta.
La imagen de Valandil no se muestra ante ellos, es nada mas una dupla de diamantes rojos intensos, sus ojos, entre las sombras.. que contrasstan con el azul y blanco del escenario.

Si quieres desquitar tu furia, ya habra ocasion despues, ahora hay otras cosas mas importantes.. -Dice entrando tras Emeldir sintiendo el propio dolor que emana de esa cueva, como el lugar entero se esta corrompiendo.. Como pasando de ser sagrado, empieza a ser cubierto por una extraña sombra, por un extraño silencio que lo envuelve todo. Valandil, esta fuera de si.. Riendose.. pues ahora mismo siente la misma energia, siente la misma magia que canaliza a traves de su cuerpo, usando ese antiguo lugar sagrado para poder extraer y canalizar mejor la magia. Entra detras.. avanza tras ella, mientras que sigue viendo esos hilos magicos.. Terminando por fruncir el ceño, al ver que es ahora contra Emeldir contra quien lanza su magia..

-No deberias de haber venido.. No deberiais de haber venido.. Ahora.. ahora.. No.. ¿Por que nos os quedasteis fuera?.. Tambien quereis ver mi resurgimiento... ¿Tambien quereis ver mi poder?


Última edición por el Dom Jul 08, 2007 3:23 pm, editado 3 veces
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MensajeTema: Muerte de Elwing Annatar. III   Sáb Jul 07, 2007 11:11 pm

Ammrod está detras de Ikkaku.. quien quizás lo ha subestimado, su figura juvenil pero portentosa se iergue detras del dios que es hombre tambien.. y mordiendose los labios invoca en silencio todo el dolor, toda la furia, todo el poder que su padre ha osado deshonrar..invoca las subterraneas raices de la vida y las etereas fuerzas del universo, invoca en una plegaria de un alma desesperada, como la de su hermana.. invoca con gritos silenciosos de dolor todo el poder que la diosa le ha regalado, en esencia, pero que aun no controla ni domina.. todo el poder que pueda tener en ese segundo, para alterar el curso de los hechos, para evitar que ese hombre que no es el que fuera, siga dañando a su familia
Escuchad mi voz!!!!!!!!!!!!! por todo lo sagrado y eterno.. escuchad a mi corazón! dejadme ser una traba para la muerte! dejadme ser para salvarla... dadme la fuerza que yo solo no poseo ESCUCHAD MI VOZ; DIOSES DE LA VIDA Y DE LA MUERTE!!!!!! Piensa, implora, clama mientras el tono azulado intenso de las paredes parece canalizarse en él ahora.. y es una amalgama de blancos, celestes, azules y verdes lo que lo envuelve, en destellos de una magia innombrable y eterna.

-Esa mano fantasmal continua apretando la carganta de Emeldir haciendo que no pueda respirar, intentando sumirla en el mismo sueño eterno en el que desea sumir a su mujer.. Mujer.. es un termino realmente gracioso para el en estos momentos, pues solo es un impedimento para poder alcanzar el poder.. No estuvieron en contra cuando elimino a todo un ejercito con una tormenta de rayos..
ahora.. quiere seguir.. quiere seguir aprendiendo, sintiendo la misma esencia, la misma magia que fluye por su cuerpo.. Aunque es tan solo un hechizo de asfixia el que lanzo a su joven hija para que se callase, esta demasiado metido en sus risas.. para darse cuenta del hechizo que esta implorando el joven Ammrod, y que al parecer no pasa desapercibido para cierta persona que se encuentra delante de el entonando una extraña oracion para sus adentros o mas un conjuro, que canaliza parte de su energia para permitir que lo que hace Ammrod se potencie con más poder.

Emeldir lleva una mano a su garganta y sus ojos son un mar, un oceano de lagrimas y dolor cuando finalmente, de rodillas en el suelo, alcanza a ver la figura de su madre, unos metros detras de ella. Aun de pie, con las piernas firmes en la misma posicion de invocacion que tiene su hermano ahora, y los brazos extendidos en una sutil luminosidad blanca que la envuelve, resisitiendo, y cantando.

Elwing, Maestra de Pureza canta para la vida, canta para y por el amor que siente por su esposo, por sus hijos.. canta levemente, mas con la fuerza de cientos de titanes gloriosos... canta en una cancion que dice que nada de lo que pase, podrá disminuir su amor por su familia, y por el mundo. Canta y en el canto se entrega a sus hijos. Se entrega a su destino, no sin dar batalla, esperando, porque eso ha hecho siempre, esperar, contra toda desesperanza.. esperar que aun en el ultimo segundo de locura, alguna mano poderosa que resista, surgiendo entre las cenizas de humanidad de su amado, lo rescate, y la rescate.

Emeldir se acerca a ella, arrastrandose casi, implorante. Sin poder casi respirar.

Ammrod siente que la magia le responde, que no es solo el quien lucha, sino otra fuerza poderosa, tan divina como cercana que está haciendo algo para que sus venas se inchen de poder, y el canto de su madre, el canto de su madre que lo hace renacer, que lo envuelve como lo hizo siemrpre, desde el utero y entre sus brazos, que lo envuelve y lo revive, una y cientos de veces, hasta el fin del tiempo.

-Oh vamos.. callate.. siempre igual.. Siempre rezando a una diosa extenta.. vacia.. Sin saber que lo que de verdad importa no son los dioses sino nuestro propio conocimiento, sino nuestras ansias de buscar mas.. de necesitar el mismo poder que obtenemos.. Si.. tan facil poder destruir una ciudad.. tan facil terminar con una vida.. Y tu.. ¿querias pararme?.. ¿quieres pararme?.. No.. no puedo permitirlo...No.. "querida mia".
-Dice extendiendo una de sus manos hacia ella, hacia su mujer.. Aunque en realidad esta su hija tambien cerca, realmente ahora no le importa.. En su palma empieza a concentrarse una extraña luz.. una luz negra, que serpentea ligeramente.. como si se tratase de una neblina.. la cual es recorrida por pequeñas descargas electricas, mientras que va tomando mayor tamaño extendiendo la otra hacia Ammrod para asi poder exterminar con ambos de una vez.. Esa especie de bola de oscuridad crece.. y crece.. preparandose para lanzarsela a ambos...



Emeldir niega entre jadeos de una respiracion que ya no le alcanza.. y Ammrod entonces, eleva tambien sus brazos, ambos en paralelo hacia su padre, con las palmas hacia arriba.. y de sus manos surge el poder de la vida, en la eterna lucha que se batalla dia tras dia en el mundo, ahora materializada en la energia de su magia.. magia que se concentra ahora en el poder de la naturaleza..reuniendo en el todo el poder de la furia del viento, la profundidad del mar, el infinito de los cielos, la potencia creadora de la tierra... la devastadora energía del fuego...Ammrod llora mientras une su voz a la de su madre, quien lentamente, empieza a sonreir, presintiendo que quizas, quizás aun su amor venza la batalla contra él mismo.. Cielos y Tierras, Mares e Infiernos.. sonrian para nosotros, canten para nosotros, elevad*vuestras voces y cread con ella el lazo que traiga a nosotros nuevamente, el espiritu noble de Valandil.. traed a nosotros el alma de mi padre.. liberadla de las cadenas que la oprimen y las vendas que la enceguecen.. liberadla y entonad una oda de adoracion a la real BElleza del Universo. .. - su voz se une a la de su madre y Emeldir llora sin cesar.. cantando en su mente tambien, junto a ellos, pero Valandil está tan consumido * que la lucha de voluntades y de poderes trascendentes se lleva con ella, retazos del alma de los hermanos, que jamás regresarán.

-Valandil continua concentrando esa energia.. sigue ido.. totalmente fuera de si.. utilizando ese sitio, ese antiguo santuario arcano como lugar donde poder extraer con mas facilidad la magia, canalizarla.. -Mas negro que la oscuridad.. Mas rojo que la sangre que fluye.. En vuestro sagrado nombre me acojo a la oscuridad.. Por el poder que vos y yo poseemos que todos los estupidos que se interpongan en mi camino.. sean destruidos para siempre... !
En sus manos esas bolas de energia oscura que se habian condensado empiezan a fluctuar de manera extraña, una vez que habian alcanzado su mayor potencia empiezan a fluctuar hasta terminar por estallarle en sus propias manos, como si alguien estuviese suprimiendo su poder.. Trastabillea apunto de perder el equilibrio posando la espalda contra la pared de roca gruñendo por lo que han hecho.. por lo que han osado hacer.. Desenvainando una pequeña daga que llevaba oculta en el cinto, termina por lanzarse hacia su mujer, con ella bien cogida entre sus manos, para terminar por clavarsela en el mismo corazon.. Todo sucede extrañamente a una camara lenta.. lentamente.. aunque es algo que no puede evitar nadie.. La mirada perdida del hombre, desorbitada.. odiosa.. furiosa.. y como sus pisadas fuertes, aunque cansadas sobre la piedra de la cueva le impulsan, para al final encontrarse con el cuerpo de su mujer.. Y como ese filo, como esa daga plateada se introduce en su carne en el abrazo mortal que lleva consigo la daga.. Como cuando lo hace aprieta.. incluso para derribarla al suelo y caer sobre ella, haciendo mas profunda la herida.. queriendo arrebatarle todo.. ya que ella incluso queria hacerlo con el.


Última edición por el Dom Sep 02, 2007 1:43 am, editado 3 veces
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MensajeTema: Muerte de Elwing Annatar. IV   Sáb Jul 07, 2007 11:11 pm

Emeldir abre los ojos inmensamente y cuando el hechizo se funde y la libera aun asi no puede gritar, nada mas abre la boca, desesperada y avanza hacia la pareja, detras de ella Ammrod que suspirando luego del final de su hechizo, con un cuerpo que se debilitará durante dias a raiz del inmenso poder que ha manejado, que quizas otro mortal jamás resistiría, y que sin el gesto de Ikakku lo hubiera destruido ya.. se lanza sobre Valandil, se aferra a su cuello y lo separa del cuerpo de su madre, demasiado tarde, pero lo gira en un alarido de furia... y con los ojos en sangre presiona los dedos sobre su cuello, presiona, presiona, presiona, presiona sin cesar, odiandolo, aborreciendolo, gritando.

No, no no no no no noooooooooooo!.... dice Ammrod sin cesar, entre alarido y alarido, presionando hasta que Valandil ya sin poderes, no resiste mas hasta que su cuerpo de hombre, simple y llanamente empieza a morir.. y entonces Ammrod busca la daga extrayendola del propio cuerpo de su madre, que Emeldir aferra balanceandose y desesperada, en silencio y palida. Toma la daga seguida ahora por los ojos de su hermana que no denotan vida en ella... que con los labios temblorosos parece querer decir algo pero no puede, y entonces su hermano termina la faena y clava con la misma furia que antes, la daga en el corazón de su padre. La clava tanto que casi lo atraviesa, y se pone de pie, llorando, gimiendo... NOOOOOO! noo nooo... para caer sentado trastabillando, unos metros hacia atrás...

Valandil tras clavar la daga en el cuerpo de su esposa es separado por sus hijos.. aunque en realidad esta hecho lo que queria hacer y se rie.. se rie de forma demencial y maniaca.. Abre los brazos incluso permitiendo que su hijo se avalance hacia el, y cuando clava su daga en su pecho.. susurra.. antes de que le arrebate la vida.. -Hijos míos...vida mía.. amor mío.. dice en un estertóreo y ya inútil vestigio del alma que fue, del hombre y sacerdote que fue, quién ahora enmudece al sentir como la daga se clava en su corazon que para de latir muriendo en ese mismo instante, cayendo al suelo, con la mirada perdida y la expresion desencajada.. creando un pequeño de charco en el suelo, que mancha con su ocre color las piedras sagradas del mismo.. e incluso los cristales que parecen fulgir de un rojizo color. Las palabras postreras de Valandil terminan de rompen el corazón de Ammrod, un olvidado dejo de conciencia lo lleva a comprender, agonizantemente... pero hoy, no perdonará y tal vez, nunca lo haga.

Emeldir entonces va a decir algo, con una respiracion agitada a mas no poder, pero como si nada en ella en realidad tuviera vida.. sostiene el cuerpo de su madre, ensangrentado sobre las suaves y niveas telas de un vestido que ambas habian bordado tiempo atras.. y lenta, dolorosamente, cierra los labios y empieza a tararear, con su garganta lastimada y doliente aun, una cancion de cuna. Canta y la canción en su mente se inunda de las últimas palabras de su padre y su mente estalla de dolor con la imagen de su madre dormida... Imagen que desde ahora hasta el fin del mundo, dejará su corazón abierto en llagas y su alma muerta.

El eco de la voz de Emeldir rompe el silencio de la cueva que ahora es una tumba.. y todas las luces se apagan, mueren tambien porque ha muerto el amor, la verdad y la belleza, han muerto esa noche, muere la luz porque ha muerto la Maestra de Pureza, muere la esperanza porque ha muerto la vida de sus manos... En cada corazon de cada ser vivo de todo el vasto reino de Dhargen, una sombra cruza y los espiritus se acallan...

Muere Elwing y sus hijos empiezan a cantar, despidiendola... amandola, adorandola por siempre jamás... acunándola como ella lo hizo.. implorando aun en un rincon de su corazon que no se duerma del todo, que despierte en cualquier dia por venir, despierte y regrese a ellos, y sus manos tibias los llenen de la vida que ahora se va, para siempre, cuando sus ojos se cierran.

Ammrod deja que su hermana siga cantando, perdida en el abrazo del cuerpo de su madre, mezclandose sus lagrimas con la sangre de la pareja, mezclandose su cabello con el cabello negro de su madre, el cabello al que nunca llegó la edad, y que nunca ya será como la nieve, aunque su alma es ahora, la estrella más brillante de todos los eones de vida, del vasto e incomprensible universo.

Y Ammrod entonces se acerca y las separa, quita el cuerpo de su madre de los brazos de la hermana, toma a su madre, haciendo pasar un brazo por debajo de sus piernas, mientras Emeldir calla y lo mira, sin comprender... Ammrod ignora a su hermana, enloquecido de dolor.. y poniendose de pie con el cuerpo, empieza a caminar hacia la salida, ignorando tambien al extraño...

Que.?? que haces?... Am... Ammrod.. hermano... susurra.. mientras se inclina hacia adelante y extiende una mano hacia donde Ammrod solo deja el espacio vacio de su presencia, como en un vano intento de detenerlo..

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Horas más tarde, minutos mas tarde, quizas... nadie sabe como corre el tiempo cuando el alma solo actúa en base al dolor... El silencio de la noche de esa parte del mundo se quiebra en un gemido, en un nuevo y último alarido de dolor, es la voz de un niño hombre que ha perdido a su madre, es la voz de un alma que sabe que todo sentido de vivir, se perdió en la oscuridad. Es un alma que huye con lo unico que queda visible, de quien fuera y será.. más allá de todas las verdades superiores y poderes trascendentes que acaso existan, pero que solo son palabras para el, la única fuente verdadera de su felicidad.

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MensajeTema: El cuerpo perdido, la visión dolorosa.   Dom Sep 16, 2007 3:13 pm

Un caballo recorre velozmente el sendero que sale de Dhargen Central hacia los bosques, en el oeste. Los bosques que vigías sin edad conocen desde antes del tiempo. El centro de ese mundo se llena de verde, de espesura, de tierra humeda, el frio aumenta, o disminuye? mientras las sombras crecen y el murmullo del ambiente parece decir algo.

Dice algo... dice algo... por que no puedo oirlo? susurra para si misma Emeldir mientras se introduce en la fronda, el caballo disminuye el paso, los ojos verdes se entrecierran y una punzada de dolor parte su vientre, lo soporta y baja de un salto del caballo, ingresando más y mas en la oscuridad, llevándolo de las riendas. No pasa nada, tranquilo. Estarás bien aqui. Se dice a si misma o se lo dice al animal. Lo cierto es que avanza casi a tientas esquivando raíces, apartando ramas, elevando de a ratos la vista para contemplar la boveda estrellada ahora repleta de ramaje que intenta ocultarla y casi lo logra, del todo.

Emeldir avanza un poco más, hasta un claro, se detiene unos segundos a estirar un poco mas fuerte al caballo que no se atreve del todo a seguirla confiado, la capucha negra cae sobre sus hombros, el rostro se enrojece un tanto, estira las riendas, tensa los musculos y siente deseos de llorar. Vamos, no tengas miedo, sigue avanzando. Vamos, sé fuerte, no me dejes sola.

El murmullo del bosque se incrementa y el sonido de truenos se escucha como un eco, lejano todavía, los ojos oscuros del caballo brillan temerosos, sacude la cabeza que la mujer estira hacia ella, tensando los pies en el suelo, uno dos pasos, apenas avanza el animal, Emeldir empieza a lagrimear. Un calor inmenso la recorre hasta que tropieza y cae de rodillas soltando las riendas.

Madre... madre.. murmura mordiendose los labios, se levanta furiosa y toma los pliegues de su falda, el cuello de la capucha se afloja un poco más y el brillo del prendedor en forma de pentaculo se vislumbra apenas alumbrado por la luna que pronto desaparecerá detras de nubarrones de lluvia. La tiara de su frente, finisima restalla sutilmente.. Madero.. madera, raíces, tierra.. noche de la muerte que traes vida, tierra oscura que engendras luz... dadme un sostén para mis pasos débiles, dadme el lucero para los ojos ciegos, dadme la fuerza para lo que resta caminar... Una luz azul nace de su mano formando un baculo de madera blanca. Las runas destellan verdes primero azuladas despues, luego la luz se duerme, y el baculo que sostiene ahora oculta su origen magico, la mujer sigue andando.


**********************
En los bosques que separan las tierras de Dhargen Central con las tierras élficas, en el camino que finalmente llevará a las montañas, luego de muchisimas leguas de viaje, una silueta descansa respirando con algo de dificultad, encerrada practicamente en la humedad de la fronda, la luz del día no penetra facilmente, es una eterna noche entre el murmullo de los arboles de miles de años. El frio se condensa en determinados lugares y un fino halo de vapor surge de sus labios, su caballo se ha rendido hace tiempo, no atreviéndose a pasar más allá de ese bosque oscuro.
Terrible bosque del qeu hablan leyendas y cánticos. Emeldir respira una vez mas apoyando las manos en las rodillas e incorporandose, tomando el báculo blanco, dejando caer la capucha negra sobre sus hombros, un leve destello rojizo parece nacer de sus cabellos ahora libres y de sus ojos agotados, la esmeralda.

Emeldir suspira y empieza a avanzar, como institivamente empieza a tararear una canción de antiguas épocas. Su voz jamás será como la de los elfos del sur del mundo, pero a su alma le sirve al menos para no concentrarse en el agotamiento y seguir hasta encontrar ese claro que vio en sueños.
- No me digas muchacha.. que me quede, si realmente sabes que no me voy... yo te amé.. tu me amaste y los que se aman, eternizan el tiempo de su amooor... susurra levemente mientras esquiva raíces y sigue avanzando, sostenida de su báculo.
- Con el rio me voy, con la lluvia vendré.. a besarte los ojos en el amanecer... Una raíz se hace más espesa que otras en ese paso y la chica trastabilla un poco, reincoporándose con un leve jadeo. EL dolor en el vientre se incrementa y sus ojos empiezan a empañarse. La mano que no lleva el baculo se apoya sobre su estómago.. -Debo estar acercándome, cada segundo el dolor se parece más al de esa noche.

-Maestra de pureza. Maestra blanca de tez morena. Donde estás? Mujer... hechicera y madre, donde estas?... pero nada responde a su voz implorante y entrecortada pr el dolor, solo las ramas rozan su rostro, sus brazos, arañan la tela de la capa, la tierra barrosa por momentos, el manto de hojas que cubre el suelo que se hunde a veces bajo sus pies. Emeldir avanza un poco mas, ya casi curvada sobre sí misma.
Finalmente, al segundo siguiente de que un gemido escape de sus labios y se los muerda con fuerza agachandose, las rodillas caen en la tierra y el baculo se adormece a su lado sobre el colchon de hojas. Frente a ella un roble inmenso con el tronco ahuecado en una parte, entre las sombras cada vez mas espesas se alza inmenso y en sus raices, una base de piedra tallada en la que descansa un cuerpo de mujer. Emeldir no lo ve pero su corazón le estalla en el pecho. Y el dolor hace que su cabeza practicamente roce el suelo, teniendo que apoyarse con fuerza con ambas palmas en el suelo.
El cuerpo de la mujer está blanco como la nieve, y su cabello negro intacto, hermoseada a mas no poder, una corona con simbolos magicos adorna su cabeza dormida, un vestido ritual la cubre, las manos descansan a los costados y brazaletes de oro los adornan.
Se arrastra casi sin poder levantar la vista, regando de lágrimas el suelo, la cpa negra se tuerce afirmandose a su silueta, avanzando casi en cuatro patas, evitando a duras penas desvanecerse...
- No puedo verte. No lo resisto. murmura casi entre jadeos.

Emeldir levanta dolorsamente la cabeza y se incorpora lentamente, a escasos centimetros ya de esa roca, el poder que siente alrededor de ella, los recuerdos, la magia desatada, el ritual inconcluso que no puede dejar que el alma descanse en paz... - Padre, Ammrod.. venid a mi, terminad conmigo el ritual o no dormirá en paz. Ammrod donde estés, piensa en mi, me has hecho soñar con esto, piensa en mi.
Queda de pie, temblando y con el rostro bañado en lagrimas, implora la ayuda de su familia muerta y perdida, implora doliendole el alma indescriptiblemente, un duelo inconcluso, un cuerpo que no volvió a ver, la imagen de una madre que soñó cada noche, desde que la vio morir. Madre, mamá... dice entre sollozos de pie frente a ella, hasta que empieza a rozar con sus yemas la roca helada, y gira alrededor del cuerpo mirándolo sin poder dejar de llorar. Hasta quedar entre ella y el arbol, llorando en silencio, perdidos sus ojos verdes que destellan dolor y sangre, en la visión de su madre muerta, del cuerpo de su madre que tanto tiempo estuvo perdido.

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