Razas y Reinos forjando su destino.
 
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 Las dudas regresan...

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lemeldir

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MensajeTema: Las dudas regresan...   Sáb Jul 07, 2007 3:29 pm

Emeldir sonrie ..y extiende una de sus finas manos, la mano derecha donde restalla la fineza de la plata de cuatro anillos en actitud de ayuda para que el mago se ponga de pie, mas simbolicamente que otra cosa, o tal vez deseando a la vez que temiendo el contacto directo con su piel. Vamos entonces..

Cellgadys_s ¦ toma con delicadeza la mano de Emeldir, usando el baculo como apoyo para levantarse, la frialdad de su piel se extiende ligeramente por la mano de la dama, hecho ke el brujo parece percibir, retirando rápidamente el contacto - eso si... si usáis vuestro Arte, advertirnos antes, para alejarnos un par de pasos, vuestro poder sigue siendo una tentación.

Emeldir reprime una sonrisa y suspira sintiendo aun el intenso frio que la estremece mientras cientos de imágenes y sensaciones la embargan.. lo haré..
Donde has estado Cellgadys_s.. no hemos podido hablar aún, vernos tranquilos a los ojos, en calma... que cosas han surgido en vuestro destino?... yo.. no quiere decirlo.. no es seguro.. Cellgadys_s nunca es seguro.. pero no puede evitarlo.. te extrañé, elfo oscuro..

Cellgadys_s camina con pasividad junto a Emeldir, su aspecto parece mas etereo de lo comun, los bordes de su silueta no estan tan definidos como de ordinario, dandole a su carne un levisimo aspecto desenfocado. Vuelve su mirada asimetrica hacia la dama, mostrandole una sonrisa serena - vuestra ausencia tampoco nos fue indiferente, Sacerdotisa... en cuanto a nuestro paradero... llamemosle viaje de estudios.

Emeldir baja la vista, luego de observarlo curiosa mientras el habla... insatisfecha con una respuesta tan escueta, alerta a que cada palabra que surja de Tenebra y no de Cellgadys_s, que el proximo paso a su lado la encuentre al lado del ser que aborrece, pero la imagen del mago no deja de estremecerla, a pesar de su indefinicion grafica ahora.. muchas cosas parecen haber cambiado en vos.. espero que para bien.. susurra mientras roza con sus dedos la mano de el que tiene mas cerca, esperando sin esperar, que quizas el quiera aferrarla, a pesar del frio.. lo ha amado y extrañado en silencio, olvidandolo quizas por segundos nada mas para volver a su recuerdo cada vez.. y cada lucha consigo misma la ha llevado a sus ojos.

No todas... cada vez ke viajamos a otros planos de existencia... hemos de destruir a seres milenarios ke tienen cuentas pendientes con alguna de nuestras dos mitades... y el ejercicio del combate es algo ke siempre nos desagrada y nos marca... aunke nos consuela el saber ke esas entidades no estan realmente "vivas" No rechaza la mano de Emeldir, cobijandola entre sus dedos, con una ternura ke desmerece el frio de la piel.

El lugar rebosa de gente ahora, soldados, ayudantes, sacerdotes, curadores, que van y vienen, ruido de carromatos y cadenas, mas la hechicera avanza casi ignorando todo a su alrededor, solo en direccion a donde reposan los heridos, sin pensar tanto en eso, aun.

Pero al menos.... merecio la pena susurra para si mismo, perdiendo la mirada en el vacio, mientras sigue a Emeldir en su caminar, de modo automata.

Emeldir suspira cuando siente la fria y fina mano de Cellgadys_s junto a la suya, y se gira para mirarlo, con extrema dulzura, muriendo de deseos de hacerse una con el mago otra vez, con o sin la Diosa.. solo ellos, y las estrellas, el viento y la tierra.. quiero ayudarte Cellgadys_s, no quiero separarme otra vez asi de ti.. yo.. háblame.. dime como puedo retenerte a mi lado, ayudarte a triunfar sobre su sombra?.. su mirada es casi implorante.. aunque el tal vez no la note, perdido en el sendero sangrante en algunas partes, que pronto los frena frente a las puertas de la Casa de Curas, de las que salen y entran sin cesar ayudantes y mujeres.

Cellgadys_s ¦ se detiene, forzando a Emeldir a hacerlo tambien, acto seguido tira de ella, para acercar su rostro al de la dama realmente deseais ke seamos solo uno y no dos? sus palabras suenan con una dulzura ke bastaria para ke se abrieran las flores, avergonzadas de su pudor invernal, mientras ladea el rostro, enfocando a la sacerdotisa con su ojo azul, ke resplandece como la aurora.

Emeldir suspira, el escote amplio de su pecho se une al pecho de Cellgadys_s en el acercamiento, mientras se eleva, elevando también los latidos de su corazon y sin poder controlarlo, su mano se dirige a su cabello plateado, con ternura infinita, doliente.. agónica.. Insensible al ir y venir de la gente ( no es mi pueblo, nada es para mi, solo quiero tu presencia, solo quiero tu amor).. Sus ojos se cierran con fuerza y al abrirlos otra vez, regresa el fulgor verdoso que Cellgadys_s tan bien ha visto antes.. y sus labios se entreabren deliciosos, humedos, ansiosos de pasion contenida en eones de paciencia insoportable.. mientras sus dedos se enredan apenas con un mechon de él, que lleva detras de su oreja.. No. Quiero ser yo misma siempre, para poder unirme a ti una y eternas y repetidas y siempre nuevas veces.

Cellgadys_s alza la otra mano, la ke no aprisiona la cintura de Emeldir uniéndola a la suya y desliza suavemente la punta de sus dedos, en un delirante ascenso por el escote de la dama hacia el cuello y finalmente la nuca os da miedo... verdad? nos temeis... temeis la mitad de la persona ke os hace estremecer... temeis ser parte de esa persona... rehuis el amor encadenado a la desesperacion...

Emeldir respira con dificultad, su corazon se paraliza un segundo para volver a latir al instante siguiente, mientras toda su piel se eriza ... Sabes que si, deja de dar vueltas sobre lo mismo.. baja la vista y se aparta de Cellgadys_s.. no sin dificultad.. oO esas palabras no son tuyas.. son de él.. vuelve a mi.. vuelve a mi y dime que será para siempre..oO sus ojos se posan en el suelo, con un levisimo temblor en su piel aun estremecida por la caricia... si no tienes mas que agregar a tu absurda busqueda de poder sobre otros, dejadme entonces ayudar a los heridos y si eso será mas tentacion, como dijiste antes.. entonces ... vete.. No te vayas!.. vete y luego hablaremos. Su voz apenas esboza un temblor como el de sus manos.

Nos iriamos sin dudarlo... si ese fuera realmente vuestro deseo y el nuestro... pero no es le caso, kerida... mas no os tortureis, no deseamos tentaros mas con lo ke tanto os aterra... nuestra mitad conocida como Tenebra ya ha encontrado a una anfitriona apropiada... al menos en lo ke respecta a su opinion deja caer las frases con languido desinteres, mas sus dedos arañan suavemente el escote de Emeldir, como buscando su cercania.

Emeldir se mira el escote, mas bien mira los dedos de Cellgadys_s sobre el, y luego levanta la vista con ojos de pasion irrefrenable, que por suerte para los enfermos y heridos que entran al lugar alrededor de la pareja, solo queda en su mirada.. soy debil ante vos.. no soy digna de mi estirpe, una palabra, un gesto.. y me desvanezco en las dudas.. y las dudas me paralizan y ni siquiera puedo distinguir en vos a quien amo y a quien odio.. se acerca apenas un poco mas obligando a que la mano de Cellgadys_s se apoye entera, con la palma sobre el espacio suave y tentador de su pecho entre el nacimiento del cuello y el nacimiento de los senos.. depositando su mano derecha sobre el dorso de la de el, obligandola a permanecer ahi. La mirada continua fija en los ojos dispares de Cellgadys_s.. que clase de amor es ese en el que no puedo reconocerme en los ojos de quien amo? que clase de amor es aquel en el que no puedo saber si me llevas a una muerte, aunque dulce, con tus palabras.. y no saber que me tiendes la mano en el rescate?.. susurra acercandose un poco mas, doblando el codo de Cellgadys_s, acercando su rostro al del elfo..


Última edición por el Lun Nov 19, 2007 7:30 pm, editado 7 veces
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lemeldir

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MensajeTema: Las dudas regresan... 2   Sáb Jul 07, 2007 3:45 pm

¿Es que acaso debo dejar de delirar con tu esencia, con tu pasado al que me aferro sin conocerlo, con tu futuro al que imploro sin la seguridad de que exista?.. acaso debo olvidar tus caricias y la languidez del placer que has sentido en mis brazos... debo dejar de veros como una realidad cuando no eres mas que una maldita pesadilla?.. debo renunciar a mis deseos de salvarnos Cellgadys_s?.. la ultima pregunta suena casi muriendo en el espacio ¦ en el espacio que se encoge entre y alrededor de ellos.. mientras sus ojos tiemblan humedecidos y desesperados.

Cellgadys_s ¦ se pasa la lengua por los labios, con una lentitud rayana en la premeditacion, al tiempo ke ambos ojos encuentran su foco sobre las esmeraldas de Emeldir, haciendo su hogar en los verdes iris ke coronan las pupilas henchidas de amor no veis fronteras entre nosotros... porke no existen.... ambos somos simplemente aspectos dispares de la misma persona... esa misma union se encuentra en vos, es el deseo de acercaros y el de alejaros. La salvacion es una realidad... pero es una realidad ke rekiere sacrificio, una realidad ke solo es posible... con la rendicion.

Las fuerzas de la hechicera estan lejos de ella ese día, las fuerzas de la mujer se agotan ese momento.. o tal vez las de ambas.. la abandonan en ese segundo en que la distancia otra vez se encoge y la mujer apoya su cabeza sobre el pecho de Cellgadys_s, suspirando, sin soltar la mano de el que tiene aferrada a su propio pecho, a traves de la cual el la congela de pasion y ella lo estremece en los acelerados latidos de un corazon que ** estalla a su lado. .... renunciar a que, mi amor?.. dice, o tal vez piensa apenas.. pues un solo hilo de voz dulce es lo que se oye, agotada, amante y herida.

Cellgadys_s ¦ acerca sus frios labios a los de Emeldir, apenas rozandolos mientras sus palabras brotan en un leve susurro, aterciopelado y hermoso como solo la voz de los elfos, los elegidos de la Luz puede ser solo renunciando al deseo de existir, es posible la liberacion del yugo de la oscuridad... pero sin esa voluntad de vivir... la existencia es imposible... renunciariais vos a la voluntad de seguir adelante, pese a los obstaculos del camino? con toda seguridad no, verdad? pues he ahi la razon de nuestra persistencia como entidad dual, una mitad rekiere de la otra... del mismo modo ke vos y nosotros rekerimos el uno del otro para sentir el goce ke implica la fusion de nuestros labios... nosotros os necesitamos, sois la luz ke anhela una de nuestras mitades... y el deseo de destruir esa luz nos encadena a vos con mas fuerza ke cien mil circulos de sal.

Emeldir frunce el ceño reprimiendo las lagrimas que se agolpan en sus ojos, el temblor en su piel que la congela y la quema al mismo tiempo, la presion de sus dedos que se crecienta sobre la mano de Cellgadys_s, eleva la vista, aun apoyada en su pecho, confusa. oO yo he sentido que podia comprenderos mi amor.. pero vuestra mente es tan tortuosa, vuestros conceptos, tan infinitamente caoticos... Que hados terribles me signaron a la tragedia de ser amada, por mi misma en parte, por la luz de un ser como tu, pero en otra gran parte por el deseo de muerte y dolor de un ente extraño y aberrante... ? que destino esquivo ha señalado mi ruta para dejar en ella el castigo de tu amor, a la vez que tu odio?.
La chica suspira negando apenas con la cabeza, entrando en el como en un refugio, a traves de sus ojos, atesorando ese segundo, y el siguiente, y el siguiente, que pueden ser cada vez los ultimos en que pueda perderse en sus ojos de verdadero amor. No lo entiendo Cellgadys_s.. por que debe ser asi?.. yo no lo entiendo.. sus ojos se cierran de golpe antes de que las lagrimas caigan, de hacerlo cortaran su piel y su orgullo mas que cien dagas filosas... no entiendo .. Pero... sus rostro se aparta del pecho, se iergue algo mas frente a el.. dime que hay formas de lidiar contra él, y que destruirlo no te matará, no puedo creer que si el muere tu moriras.. por que mi amor? por que no puede haber un final de luz entre tantas sombras?.. sus ojos verdes disimulan en el brillo de poder, las lagrimas que ya no resisten mucho mas.

Porke la luz no puede existir ni prosperar sin las tinieblas.... del mismo modo ke nuestros labios no pueden existir mucho tiempo sin los vuestros… enreda los dedos de la mano libre entre los cabellos de la nuca de Emeldir y la arrastra hacia sus labios, con una intensidad poderosa, feral, pero ke a pesar de todo muestra una humanidad agazapada deseando ser liberada con desesperacion del terrible yugo de la ausencia.

El beso que la hace morir de pasión, morir de amor.. pues es cierto, no puede haber luz sin sombras ni felicidad sin dolor.. ese beso salado de lágrimas es la materializacion de tal misterio. El misterio de morir y vivir una y mil veces, sin cesar, en cada mirada, en cada roce.. El misterio de saber de antemano que solo espera la muerte si se cede a la pasion, mas sonreir en el camino, cantar en el andar hacia esa muerte gloriosa. Y ahora Cellgadys_s la asesina con la gloria de sus labios. Y la mujer se entrega en el beso, en el abrazo, en el mar de dudas y dolor, y en el cielo de pasion y ternura. Condensando en el gesto de amor, la espera, las ansias, el dolor y las luchas.. oO te amo.... y si luces y sombras nos deparan sin cesar, sin jamas ser una ni otra.. yo seré siempre tu luz y tu serás mi oscuridad..oO eternamente....

Cellgadys_s prolonga el beso un instante eterno, para luego separar los labios, con una desesperante lentitud, observar con ojos entrecerrados a Emeldir mientras silabea, mas ke hablar nos reclaman otros asuntos..... amada nuestra.... ya hemos mancillado lo suficiente por hoy vuestra paz... ahora es vuestro el deber de estar con kien realmente os necesita, ke son los heridos de esta ciudad... nosotros... solo seriamos una razon para vuestra irresponsabilidad... sed fuerte... nosotros sobreviviremos, ellos os necesitan ahora.

Emeldir suspira, secandose las lagrimas con el dedo indice, gesto insuficiente, que no quita de su rostro el leve enrojecimiento que embellece mas sus ojos verdes y sus labios humedos.. muerta en vida, viva en la muerte ahora que al menos lo ha sentido otra vez.. muerta para seguir adelante, pues no soportará su distancia, y el tiempo que les tome definir su situacion, para bien o para mal.. mas con fuerzas renovadas, en el eterno contraste que la define desde su nacimiento y su linaje, y ahora la sentencia en los brazos de Cellgadys_s... soy fuerte Cellgadys_s.. oO seguir viva despues de ti.. debo ser fuerte para ello.. oO dice sin creerselo mucho, y sonrie, con ternura, retrocediendo unos pasos, que dirigirá a sus faenas pronto.

Cellgadys_s ¦ da una ultima mirada, con reflejos azules... antes de ke sus formas se hagan una con la oscuridad de la noche, siendo sus palabras de despedida el unico calor ke la nocturna ciudad hace sentir a Emeldir sabemos ke sois fuerte.... por eso teneis el amor de uno de nosotros.


Última edición por el Sáb Jul 07, 2007 8:59 pm, editado 4 veces
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MensajeTema: Flora y Fauna...   Sáb Jul 07, 2007 3:48 pm

Derric ¦ ¡Arriba!-Lanza la orden con fiereza mientras que clava los troncos en el suelo uno a uno, dejando que se sostengan en pie, se encuentran entre la densa arboleda que cubre las cunetas cercanas a la puerta Sur, y mientras los soldados se ponen a ambos extremos de los enormes troncos, el Capitán los une unos con otros con correas y demás, hasta que va formando una compleja torre cuyo centro está hueco.-¡Cadenas!

-La construcción continua, los pasos del hombre se hunden en el barro mientras que las oscuras nubes se congregan en las alturas, girando como furiosas serpientes, y las primeras gotas se convierten en apenas segundos en un diluvio que estalla sin previo aviso, escuchándose apenas el tronar lejano y los breves destellos que iluminan silenciosamente, de forma tárdia, la oscuridad. Pero los soldados y el Capitán siguen con su labor, impertérritos, mientras que el segundo se carga con algo de esfuerzo unos gigantestos troncos, que, en una docena, forman una estructura circular, como la de la noche anterior que arrolló al hombre dejándolo sin sentido varias horas y dolorido aun.

Mhfm...-Aprieta los dientes separando las piernas mientras que el barro se amontona entorno a las pantorrillas que están sumergidas en la tierra, a medida que el enorme capitán se hunde más y más, cargando con aquella pesante pieza que deberá pesar incluso más que él mismo. Inspira de tal forma que su pecho parece querer rasgar la camisa que se pega a cada fibra de su musculoso ser, y con un rugido tensa los brazos separando el gigantesco tronco, incluso más que él, de su espalda, sosteniéndolo apenas por encima de su cabeza con los brazos, con un par de venas marcándose en su cuello y sien.-¡Mfm! ¡¡Ahhhg!!-Sin dejar de hundirse estira completamente los brazos con los dedos y músculos crispándose bajo el descomunal peso.-¡¡¡Amarrad!!!-Y los soldados escalan por la estructura con enormes cadenas que pasan por aros, que clavan y trepan por el tronco o mas bien los troncos, incrementando el peso a varios kilos de más... los suficientes para que los brazos se doblen ligeramente.

Emeldir observa lo mismo que la reina Akasha de Kaupang, pero desde otro lugar, tambien en lo alto, desde un pasillo rocoso bordeado de barandas mas rocosas aun, delgado camino que separa una torre con otra en el nordico alcázar. Detras de ella, de perfil, se irguen los colosos de piedra que impertérritos aguardan quien sabe que milagro que los despierte, o nada más observan eternamente el patetico devenir del tiempo.

¡¡Vamos, diablos!!-Intenta encontrar una posición más favorable, pero las piernas hundidas en el barro y encajadas en la tierra hacen de ello una labor completamente imposible.-¡Capitán, no alcanzan las cadenas, debe subirlo más!-Entonces una ronca risotada escapa de la descomunal garganta del hombre.-¡No es tan fácil, demonios! ¡¡Capitan, la estructura se viene abajo, el tronco la está tirando, aun no hemos terminado de amarrarlo!!

La hechicera apoya ambas manos adornadas con anillos y se inclina hacia adelante, las mangas rojas que ceñidas con dorados brazaletes, caen amplias luego, marcan un sendero sedoso sobre el relieve de la roca que es parte de esa corta pared, el viento parece ayudar ahora que ella intenta ver mejor, y todo su cabello se lanza hacia atrás revoloteado, pues escucha los gritos, observa a duras penas los movimientos de los soldados, mira la inmensa espalda de Derric que da ordenes y .. algo parece andar mal.

¡¡Sujetadlo por todos los...-Extiende más los brazos hasta que algo parece crujir en uno de sus hombros y levanta el labio superior mostrando los alineados dientes que parecen a punto de estallar por la presión.-...demonios!! ¡¡Las cadenas, ya!! ¡No podemos, mi capitán, la estructura.. la estructura se viene abajo! ¡¡Saltad!! ¡¡No aguantaré mas!!-Y los hombres, soldados más o menos jóvenes, se lanzan en todas direcciones cayendo al suelo y rodando, justo cuando aquella enorme torre se "desarma" cayendo sobre la docena de troncos que forman uno compacto, quedando todo ensordecido con un intenso temblor, bajo el clamor de la lluvia y los truenos, bajo el tañido de los troncos y los árboles de los alrededores que son derruidos.

Emeldir abre los ojos inmensos que son dos volcanes de fuego esmeralda y sale corriendo hacia las escaleras que la separan de las plantas inferiores, el pequeño techo de madera que hacia de escaso refugio a la guardia en ese lugar que ella ocupaba, deja de cubrirla, al alejarse, y sus pasos que chapotean en los charcos que la lluvia genera sin cesar, no se oyen bajo la infernal sonoridad del estruendo de la estructura q se cae.

¡¡Detened a esa loca!!-Trona la voz de un hombre entre desgarrada y aullante, con un matiz de dolor tal vez. Y los soldados, sorprendidos, ya que no le han visto emerger de entre los escombros, se vuelven buscando entre la espesa cortina de lluvia, barro y polvo, así como astillas, hasta que ven una figura aproximarse desde la lejanía. És en ese momento que un poderoso brazo aparta un tronco mostrando unos anchos hombros, uno de los cuales está algo deformado, y la cabeza que, entre una maraña de sucio pelo húmedo, está cubierta por un lateral de un riachuelo rojo.

Emeldir corre tanto como puede, resbalando por momentos y sosteniendose a duras penas con las tambien resbalosas paredes que la envuelven al atravesar dos, tres.. cuantos pasillos, baja escaleras ... oo por que son tantas??..oO y llega finalmente a la planicie que la separa del lugar donde los hombres trabajan.. ella centra su mirada en el titán y cuando oye su potente voz se frena en seco para sin dejar de mirarlo, esperar con la respiracion agitada, el polvo a su alrededor se separa, la lluvia nada más la afecta, mientras sus ojos restallan en luz sin cesar, y su corazon palpila a velocidad increible... sus puños cerrados y aferrados casi le cortan la piel de las palmas.. mientras la ropa se adhiere lentamente a su cuerpo, y hace brillar la piel de sus desnudos hombros y escote. Solo la lluvia la afecta, los escombros, la tierra arremolinada.. se apartan de ella antes de alcanzarla, como en un aurea que ella marca al andar, aunque ahora solo espera, mirando a Derric.


Última edición por el Mar Jul 31, 2007 12:45 am, editado 3 veces
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MensajeTema: Flora y Fauna 2   Sáb Jul 07, 2007 3:48 pm

Mfh...-Aprieta los dientes cerrando los ojos, ya que bajo todo aquel bullicio que tiene encima aquella enorme pieza formada por doce gigantescos troncos, le están aplastando contra el barro, notándose como cruje la madera a su alrededor por debajo del ruido de las gotas impactar sobre el suelo y el follaje, y un rayo que cruza el nocturno cielo ilumina el movimiento del fango agitarse, tragándose cuanto puede, especialmente al Capitán, que hunde el brazo que dispone libre entre los escombros, viéndose en el sucio cuello lleno de barro, como las venas se hinchan una vez más.-¡¡Soldados, todos a la de tres!!-Pero el rugido del Capitán les detiene.-¡¡¡NO!!! ¡El barro os tragararía, estúpidos! ¡¡Que nadie se acerque!!

Emeldir retrocede uno, dos pasos, la lluvia sigue empapándola mietnras intenta comprender lo que sucede, le cuesta analizar el origen de la falla.. no entiende el mecanismo que se desploma frente a ella, solo sabe que podria ayudar, quizas. oo o quizás solo sea un estorbo, para variar oO

Vuelve a sacar el brazo apoyando la mano sobre uno de los doce troncos que le aprisionan, medio oculto por toda la madera y cadenas que el gigantesco hombre tiene encima, pero el peso de todo en concreto no perdona, y sigue hundiéndose hasta que gran parte de los hombros ya quedan fuera de la vista.-No dejeis que la criatura se acerque...-Sin mirar con sus adustos ojos azules en dirección a Emeldir, sabedor de que la culpa es suya por mandar construir algo que es trabajo de titanes, no de hombres, por muy nórdicos que sean.

Emeldir está por decir algo y observa que los soldados se acercan para alejarla, de nuevo la energia que la rodea los detiene.. niega con la cabeza sopesando sus posibilidades, mientras sus esmeraldas no soportan tanta luz y casi opacan el resto de su rostro iluminandolo...ooO tengo q poder hacer algo por la Diosa ooO..

Derric ladea el rostro, quizás a sabiendas de que se va a hundir irremediablemente, pero su mirada azul se clava sobre Emeldir escrutando su rostro y la expresión de sus facciones a través de la distancia y la cortina de lluvia que sigue golpeando contra él, de forma asqueante, molesta. Extiende entonces la mano ruda y fuerte en dirección hacia la mujer, y en el aire delinea el contorno de su barbilla, y acaricia sus mejillas desde la distancia.-No te preocupes pequeña...-Su voz, enronquecida, es apenas audible, antes de que deje caer el brazo contra el suelo levantando surcos de barro y agua, volviendo el rostro hacia las alturas como resignándose y cerrando los ojos, como perdiendo sus últimas fuerzas bajo el murmullo de -no's apagados de los hombres que comienzan a acercarse. El Capitán ya se hunde... casi por completo.


Emeldir niega levemente con la cabeza, sus cejas se fruncen en gesto casi implorante.. mientras la lluvia arrecia con más fuerza, humedeciendo más el terrenoq que se lleva a Derric... No escucha los gritos e intentos vanos de los soldados. oO Derric.. que? dejame ayudarte..oO

El viento alrededor de la mujer empieza a arremolinarse, en un gesto que primero parece de indiferencia, empieza a alejarse, ya sin mirarlo.. con la vista en trance de luminosidad.. los ojos parecen bañarla completamente en luz.. El viento aumenta, como si pudiera aumentar más, pero esta vez ella intenta usarlo a su favor, la tormenta debe obedecer la voz de la magia, aunque no lo ha intentado suficientes veces, aunque no está segura de su poder, pues más se ha vuelto una mundana mujer de libros y tibios días de cotidianidad profana... la Diosa tal vez no la considere merecedora de semejante proeza, luego de tanta indiferencia de su sacerdotisa.. pero no puede pensar en eso ahora, pues debilita su voluntad. El viento aumenta cada vez, más esta vez en remolinos alrededor del terreno que envuelve al inmenso hombre.

La tierra humeda se ve zurcada en circulos por el viento, los escombros otra vez alzan vuelo, pero se alejan de alli, el viento debe, o debería, levantar ese suelo, y levantar con el, al capitán.. El rostro de la joven se tensa de modo notorio, su piel es de una palidez intensa que la luz esmeralda resalta. oo Escucha las voces de las brujas o madre de cielo y tierra.. senos propicia y sopla sobre nuestros senderos el viento de tu perdon… porque nuestros pasos no se dirigen a la verdad infinita de tu maternal naturaleza.

-Los escombros se agitan con el murmullo de la corteza de los árboles que fueron derruidos pero que no formaban parte de la estructura, cayendo en pedazos... sobre el barro... pero apenas tocan éste que también se elevan, y entre la lluvia el gigantesco y descomunal tronco formado por doce de éstos, se eleva en las alturas como dudando, de forma pesada, aletargada, y el viento parece pujar con toda su saña, arrastrándolo todo consigo... pero esa pieza se resiste, clama resistencia, y lo consigue... durante algunos instantes parece que no se va a mover lo suficiente del lugar, que no se va a apartar del hombre, que yace, aparentemente inerte hundido en el barro... con el rostro demacrado, antes atractivo, ahora sucio y ensangrentado, ladeado... es justamente en ese momento que las gotas parecen detenerse en el aire y con una gran sacudida la demencial pieza se estremece arañando apenas el rostro del capitán antes de ponerse recta, durante un momento... como un enorme árbol sin ramas ni raíces de las cuales alardear, pero poco dura, ya que con un sonido tan sordo como el que provocó al caer la primera vez, se estrella contra una zona segura, aplastando bajo su potente peso arrollador otros troncos, alzando torrentes de barro que llueve entonces, tal y como caen las gotas de agua desde lo alto, una vez más... y los soldados se acercan rápidamente a la zona donde yace, inmóvil, el capitán... que en el vestigio de sus últimas fuerzas antes de caer inconsciente, deja que Emeldir se refleje en el azul de sus ojos antes de que los párpados caigan, pesados... y cubran su mirada mientras que la oscuridad se ciñe sobre su consciente, apenas gruñendo por lo bajo, prometiendo, así, volver a despertar.

Emeldir tiene los brazos elevados en forma de invocación, la luz baña su cuerpo pero ahora no solo proviene de sus ojos sino de toda su piel , como una translúcida tunica que la recorre... mientras respira agitadamente y a medida que el viento arrecia bajo el mando de la Diosa a traves de sus manos, su corazn llega a un punto imposible de pulsaciones, y a partir de allí, casi paralizandose, es justo cuando las gotas de barro y esquirlas de madera impactan de lleno contra ella, arrojandola, doblandola en dos, con una fuerza proporcional sobre su cuerpo, a la que aleja la inmensa quimera de madera q es ese tronco formado por troncos, cayendo unos cuantos metros más atrás, desvanecida como ahora lo está el capitán. Su cuerpo yace tambien inconsciente ahora, mientras la naturaleza vuelve a su curso normal, y la Diosa, como en caricia de piedad, se lleva la tormenta, acariciando con sus dedos eólicos, los rostros de ambos.. limpiando por un segundo sus rostros sucios, que se cubren luego otra vez con sus propios cabellos desordenados, y los soldados aturdidos se sacuden las confundidas seseras e inician su labor de llevar a ambos a un lugar mejor.


Última edición por el Sáb Jul 07, 2007 8:07 pm, editado 2 veces
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MensajeTema: Aceptas ser solo mia?   Sáb Jul 07, 2007 3:56 pm

[Cellgadys_s] ¦ se acurruca envolviendose en su capa, para portegerse del viento ke amenaza con arrastrar las escasas posesiones ke el brujo porta en los sakitos de su cinto. Camina por las solitarias calles de Kaupang en direccion a las afueras, sus larguisimos cabellos forman una arremolinada aureola plateada en torno a su rostro, movidos por el inclemente vendaval mientras sonrie de medio lado para si mismo mmm, el viento es tan.. energico.

Un caballo negro como la misma noche se acerca rapidamente, y termina por colocarse exactamente al lado del brujo, sobre su lomo, una figura encapotada, de la que solo puede verse el destello de unos ojos verdes, y quizas intuirse una sonrisa, mientras estira de las riendas.. ya.. espera amigo, encontramos algo que amerita disminuir la marcha.. El animal se detiene y bufa sacudiendo su cabeza, mientras los ojos verdes se descubren en el rostro de Emeldir, que al bajarse la capucha sobre los hombros, sonrie con ternura de milenios a Cellgadys_s, su Cellgadys_s, que paradojicamente, jamás le pertenecerá.

Cellgadys_s ¦ se detiene y alza su mirada bicolor hacia el jinete, esbozando una media sonrisa mientras apoya el codo sobre su baculo vaya... aplaudimos vuestros sentidos de lo etereo... precisamente nos dirigiamos hacia vuestra cabaña, esta visto ke las coincidencias siempre estan del lado de los tocados por el infinito.

Genial entonces.. recuerdo que la ultima vez, mi chimenea obedeció a tus hechizos, más que a los míos.. asi que será una grata visita.. las noches, aunque primaverales, no son precisamente cálidas, Cellgadys_s.. y entonces se apea del caballo, de un salto, haciendo que los pliegues de su capa azul marquen una ola de suavidad en el aire, hasta acomodarse otra vez sobre su figura y avanzar, resuelta hacia el, sonriendo.. sonrie intensamente, feliz, solo de verlo, y entre las sombras de la ciudad, y quizas escondidos tras el lomo del animal, de ojos indiscretos, envuelve el cuello de su hechicero con sus brazos, y deposita en sus labios, sin dudar, el beso mas dulce y espontáneo que se pueda imaginar, mientras se aferra a el, como si de eso dependiera toda la existencia en el mundo. oO que gusto me da verte! oO

Cellgadys_s ¦ deja caer su baculo, sorprendido en cierto modo por el gesto, tan espontaneo y dinamico en comparacion con la serena languidez ke le envuelve, pero se repone al instante, correspondiendo al beso de la dama y al abrazo, aunke este ultimo parece kizas un poco demasiado fuerte, cerniendose los brazos del brujo como bandas de metal a presion sobre el cuerpo del a hechicera, como si le costara un esfuerzxo de voluntad controlar sus fuerzas.

Emeldir prolonga el beso unos segundos más, sintiendo como su corazón estalla por dentro.. y se separa dulcemente apenas, pues poco puede hacer contra la fuerza que el instala sobre ella, y que agradece, y vuelve a sonreir.. es extraño, me estremece verte, y me dan ganas de cantar y de llorar al mismo tiempo, de solo pensar en que volveremos a separarnos, en que tu querido inquilino no nos dejará en paz tan facilmente, pero ahora.. habla rapidamente casi sin pestañear, perdiendose en la mirada dual de él, perdiendose en la vision de sus labios, de su piel oscura, contrastando con la tez de ella, con sus ojos, con la simpleza de sus gestos que parecen ser nada mas y nada menos que los de una mujer enamorada.. pero ahora, ahora estas aqui otra vez.. vamos.. puedes cabalgar supongo..

Podemos... pero la verdad... a los caballos no les gustamos, y nos tememos ke el sentimiento es mutuo su ojo azul mira el jamelgo con una cierta aprension, ke se esfuerza en disimular desviando la mirada os hemos hecho daño?

Emeldir rie, con ternura... y apoya sus manos en los brazos de él para separarlos levemente... lo dices por esto..no lo se, quizas tendré que mostrarte la cicatriz que me ha dejado tu abrazo.. pero lo cierto es que no lo he sentido casi.. entoces se aparta del todo y se acerca al animal, susurrando algo en su oreja, y acariciando sus crines, a lo que la bestia parece responder como si sonriera y empieza a alejarse de alli, en direccion a la cabaña, donde llegará quizas,antes que ellos. Emeldir se gira entonces hacia Cellgadys_s y le extiende su mano.. como una niña.. enternecida de verlo, cada mirada, cada vision de su presencia, frente a ella, de esa suerte de materialidad que logra a pesar de lo etéreo de su existecia, la estremece sin cesar, rios de escalofrios la recorren, llenandola de ganas de reir.. estas extraño.. donde estuviste, hay algo en ti que.. entonces el viento los envuelve, y el perfume de la piel y los ropajes del elfo la alcanza, sin haberlos percatado antes, en el beso, y sus cejas se fruncen , dudosas, extrañadas.. donde?.. de donde vienes Cellgadys_s?..

De unas tierras lejanas, en el sur... las encontramos por mera casualidad, en uno de nuestros viajes a traves de los portales Disformes, resultó ser una tierra tan rica en magia, ke nos kedamos el tiempo necesario para... bueno, no creemos necesario explicaros los detalles... si no los preguntais, claro sonrie con dulzura a Emeldir, como si temiera decir algo ke la asustara y acaricia su palida mejilla con sus frios dedos.

Emeldir entreabre los labios para decir algo, pero no lo hace y baja la vista... y tomandolo de la mano, empieza a caminar a su lado, acomoandose de modo de sentirlo fuertemente a su lado, apoyado su cuerpo contra el brazo de él, aspirando sin cesar ahora, el perfume que el desprende, y un levisimo temblor en sus pupilas empieza a nacer, q ella presiente y disimula bajando la vista un poco mas, pero el destello de sus ojos aumenta. Yo.. recuerdo ese perfume.. de algun lado.. yo... susurra casi.. del sur dices.. que tan al sur Cellgadys_s?

Cellgadys_s ¦ besa suavemente la mejilla de Emeldir, mientras va caminando, extiende la mano y el baculo caido vuela raudo hacia su dueño no sabriamos precisarlo, los Portales no dan informacion exacta sobre los sitios a los ke conducen, pero sospechamos ke bastante al sur, lo suficiente como para templar la temperatura.

Emeldir sonrie con la sensacion del beso, sintiendo como toda su piel responde al contacto erizándose, más una sombra de tristeza parece cruzarse en sus ojos verdes.. vamos, señor mío.. a causa de vuestras enemistades con los equinos, tendremos que caminar, asi que aceleremos el paso..

No... no es enemistad... simplemente... tememos por vos, no seria buena idea ke vuestro jamelgo se encabritase con nosotros encima... si bien nuestro cuerpo no sufriria daños, vos podriais salir herida, o algo peor habla apresuradamente, como si kisiera zanjar el tema, mientras va acelerando el paso, hasta ke la pareja se ve rodeada de los hermosos arboles ke envuelven la zona cercana a la cabaña de Emeldir.

Pronto llegan al claro de la cabaña, circundado de arboles y de un extraño circulo rasgado en la tierra, que lo ha consagrado y protege de invitados oscuros, quizas Cellgadys_s lo sienta, quizas parte de él sienta algo de esa energia de proteccion, pues no todo en el es luz, aunque ahora, a su lado, de su mano, Emeldir bendice la luz con que él la envuelve de solo respirar junto a ella.
Llegamos archimago.. supongo que aun la recuerdas verdad?... por dentro poco ha cambiado.. alcanzan la puerta y esta se abre, solo al tacto de las manos de la mujer, como antes, como siempre, con un lamento de sus goznes algo oxidados y dentro, el lugar oscuro pero tibio, parece invitar al descanso en su simpleza.. ponte cómodo y enciende la chimenea, que ella te obedece dice con tono de picardía.. comerás algo que los humanos llamamos comida.. o tu etereidad impera esta noche y solo te alimentarás de la magia de mi entorno, y de la luz de mis ojos?... dice mietras se quita la capa, dejandola colgada en un costado, sobre la pared y su silueta envuelta en un vestido de color azul palido, se pierde en las sombras de una habitacion cercana.

Cellgadys_s ¦ se pasa la lengua por los labios, en el sacro territorio de la cabaña, su forma parece terriblemente enorme y temible, aunke la forma de su cuerpo no cambie, es como si gozara de una suerte de "solidez" ke hiciera parecer ke esta forjado del mas duro acero. Sonrie a Emeldir con picardia podemos comer si os place, pero desperdiciareis una buena comida.

Emeldir regresa entonces con una jarra y dos vasos, los que llena de vino dulce y le extiende uno a Cellgadys_s... estáis olvidando a mi chimenea, que es mas amiga de ti que de mi.. luego toma ella uno de los vasos y deja la jarra en la mesa que esta a su izquierda, y se acerca a la chimenea mirando a Cellgadys_s sonriente, esperando que él haga uso de sus poderes, si quisiera.. y queda de pie, mirandolo, analizandolo, extrañada del cambio que percibe en el.

Cellgadys_s ¦ extiende una mano hacia la chimenea, con la palma hacia arriba y los dedos engarfiados, como si estuviera agarrando la esencia misma de la magia en ellos mientras sonrie divertido a Emeldir llama ke lates en el corazon, llama ke alimentas la pasion, arde como la ira, consume como el orgullo, aparece con la fuerza ke te imbuyo la chimenea se enciende, en un destello, cuando el brujo cierra el puño inundando la habitacion con una oleada de luz y calor, acto seguido, el brujo toma una de las copas entre sus dedos, dejando el baculo apoyado en la pared y se acerca, copa por delante, en gesto de brindis hacia Emeldir por el amor al Inifinito ke nos une, kerida.

Emeldir sonrie, sonrie sin cesar desde que lo encontro en su camino esa noche, apenas suspende sus sonrisas esos segundos en que el perfume que lo envuelve la retrotrae a una epoca feliz, que empezaba quizas a olvidar.. pero no, es imposible de olvidar, aunque su corazon se debata entre la inmensa felicidad de sus recuerdos y el infinito dolor que le producen.. entonces brinda con él, perdida en sus ojos que de por si, diferentes, ahora llevan dentro el destello de las llamas.. a las que él invocó con palabras que no podían ser más precisas.. pasión, fuerza.. arden y consumen la madera, no tanto como el deseo la consume a ella, el deseo y el amor, cosas que solo junto a él pudo unir de forma perfecta, y es lo que no puede quitarse del alma, e intentar entonces, liberarse de él. Por el amor Cellgadys_s.


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MensajeTema: Aceptas ser solo mia? 2   Sáb Jul 07, 2007 3:57 pm

Cellgadys_s ¦ entrechoca su copa con la de Emeldir para luego darle un largo trago, sin dejar de capturar la mirada de la dama con la suya, extraña, alienigena, mas intensa y apasionada como solo la pasion dual y dividida de su alma puede serlo. Acto seguido, abandona la copa sobre la mesa para ocupar su mano con los cabellos de la sacerdotisa la belleza es algo ke nunca os abandona, kerida, es mas, os persigue en todas vuestras obras .. Llevamos una temporada pensando en ese hecho... sobre todo despues de nuestro ultimo viaje... las tierras a las ke fuimos eran exhuberantes, hermosas y cargadas de magia, como vos... mas somos conscientes de ke antes os ocultamos algo, asi ke podeis preguntarnos, pero entended ke la respuesta kizas no os guste demasiado sonrie con dulzura, para luego acomodarse sobre la alfombra, frente al fuego, abrazando sus rodillas mientras mira desde abajo a la hermosa mujer.. hablad libremente, porke de lo ke digais depende la cuestion ke navega en estos momentos por nuestras mentes.

Emeldir se estremece con el roce de sus dedos entre sus cabellos, y lo observa acomodarse, lo escucha, y se sienta a su lado, con las piernas hacia un costado, acomodandose la falda sobre ellas, dejando ver la tela el recorrido por las curvas de sus piernas, la silueta de su cadera, de su cintura ceñida por un cinto de piedras que cae ahora sobre el suelo con un leve tintineo y ella mira a su adorado elfo con ojos que intuyen quizas lo que vendrá, apoya ambos brazos rectos cerca de el, Cellgadys_s puede sentir su respiracion, su aliento, a escasos centimetros.. y la hechicera le sonrie, con nostalgia, con paciencia, sintiendo que todo lo que el dice, desde que lo conoce, aun cuando la destruya, la revive, la eterniza, y no lo entiende, pero es asi.. Donde estuviste Cellgadys_s?



No era esa la pregunta, kerida suelta una leve risita, mientras su mirada cargada de intensidad parece abrazar a Emeldir a pesar de ke su cuerpo permanezca abrazandose a si mismo. Extrae su pipa de uno de los bolsillos de la capa ke ha olvidado kitarse y empieza a cargarla con parsimonia no tuvimos ocasion de preguntar donde estabamos, pero recordad lo ke os contamos, hicimos algo alli... preguntadnos..

Emeldir sonrie y baja la vista un tanto, hasta que impulsivamente, como ella, se acerca más, hasta apoyar su menton sobre el hombro de Cellgadys_s, bañandolo ahora con su tibio aliento, sonriendo.. dime que hiciste en esas tierras del sur Cellgadys_s, que has hecho que crees que yo debo saberlo, y que quizas no me guste.. y una de sus manos recorre en un ir y venir, la espalda de el, arañandolo suavemente, llegando a su nuca, por debajo del cabello plateado.. y descendiendo otra vez con lentitud.

Arrancamos una parte de la magia de esa tierra para devorarla... no fue una perdida grave, os lo aseguramos, necesitariamos repetir el proceso dia tras dia durante diez años para convertir ese pais en una tierra yerma y esteril, pero eso fue lo ke hicimos habla con voz monocorde, pero suave, como solo puede serlo la voz de un elfo, mientras toma una ramita de la chimenea para encenderse la pipa y roza suavemente el rostro de Emeldir con su mejilla, aun la mirada bicolor perdida en el danzar de las llamas.

Emeldir se aparta de el, lentamente, sintiendo que no sabe que decir ahora... es mi tierra Cellgadys_s... no sabias supongo que lo era.. y aunque no lo fuera.. hace una pausa siendo ella quien se abraza ahora a sus rodillas..más la mirada se pierde no en las llamas, sino en el vacio de sus propios recuerdos.. no puedo juzgarte, y lo sabes.. pero me duele escuchar eso, aunque si no estoy ahi para defenderla, poco puedo aducir en su favor.
El perfume que traes.. el poder que te envuelve, son las flores de mi tierra, no se que hados te han llevado por que?.. a ese lugar.. por la Diosa.. sus ojos se debaten entre nostalgia y dudas.. y quizas el vestigio de tu banquete, es esa cosa extraña que te rodea, ese aura de poder que te envuelve ahora.. y lo dicho, no puedo juzgarte.

Cellgadys_s ¦ exhala una bocanada de humo de forma apresurada y enfoca su mirada hacia Emeldir lo sentiamos, no teniamos ni idea de ke fuera vuestra tierra... aunke despues de sentir la magia de vuestra cabaña, empezamos a sospecharlo... tiene un sabor muy parecido se muerde el labio inferior, para luego dar otra calada a su pipa keriamos ke lo supierais... necesitamos ese poder... no para existir.. sino para... mantenernos ekilibrados, nuestra mitad conocida como Tenebra tiene ansias... ke han de ser calmadas de algun modo, solo asi puede ser controlado por la voluntad de nuestra mitad elfica, esperamos ke lo comprendais porke... hace una pausa para exhalar un racimo de aritos de humo... la pausa se prolonga, mientras su rostro ahora expresa una cierta timidez, incongruente con el aura de dominio y poder ke le envuelve.

Emeldir se gira a mirarlo, penetrando o intentando penetrar en su alma, en su corazon.. por que que? Cellgadys_s? por que?..

Cellgadys_s ¦ baja la mirada, aparentemente muy concentrado en dar forma al humo de la pipa con sus labios, formas de aros ke se elevan hasta deshacerse, mientras hebras de cabellos plateados semiocultan su rostro err... kizas.. no sea el momento.. susurra casi inaudiblemente.

Emeldir suspira con fuerza e intenta, por la diosa que intenta respetar su silencio, pero no lo logra.. y entonces se acerca a el, otra vez, apoyando sus palmas sobre la alfombra, devorandolo con la mirada.. eres injusto.. hasta me llamas a leer dentro de ti, si pudiera.. dime ahora, culmina lo que empezaste.. que sucede Cellgadys_s?

Cellgadys_s ¦ alza la mirada hacia Emeldir, luego la desvia, como si se debatiera consigo mismo por los dioses ke no conocemos, parece mentira ke llevemos mas de dos milenios en este mundo! exclama aparentemente frustrado consigo mismo.

Emeldir se acerca más y toma entre sus dedos un poco de esos mechones que ocultan su rostro oscuro, apartandolos, llevandolos detras de su oreja, acariciandolo en el gesto.. que puede haber que no puedas decirme Cellgadys_s?.. mi amor, nuestro amor... sabes que no espera mucho de ti, solamente te adora el segundo que te tiene, porque es eterno, y con eso soy feliz.. dime que puede ser tan terrible que no puedas decirmelo.. su voz suena implorante, más sincera.

Cellgadys_s ¦ desvia la mirada hacia la sombra vacilante de Emeldir, proyectada por la chimenea, acto seguido, posa su mano sobre la sombra y cierra el puño, de un modo antinatural la sombra es aprehendida por los dedos del brujo, ke empiezan a darle forma como si de arcilla se tratara, hasta formar un anillo, etereo y oscuro, ke pone frente a los ojos esmeralda de Emeldir keremos... ke seais... solo... para... nosotros.. su voz tartamudea y vacila, mientras su ojo de reptil destellea en un tono verdoso, inundado de ira.

Emeldir siente un rio de estremecimientos que nace en su vientre y llega a marear sus sentidos.. es un anillo de su propia sombra lo que tiene delante, y su mirada se torna acuosa, temblorosa, al igual que sus manos, que se separan de él para intentar palpar el anillo imposible que él le ofrece, su corazon es una erupcion volcanica de sensaciones, estalla de gozo, nada mas perfecto pudo haber surgido de labios de su amado Cellgadys_s, a la vez El anillo parece solido y a la vez levemente elastico al tacto, y frio, como la piel del elfo.

Que terrible, que intensamente terrible, y sus gestos, su enfado, con él mismo? con ella? con su otra mitad.. que en el afán de entorpecer su amor, más luz le impone, mas deseos de ser... más ansias de decir que si, de gritar que sí.. Yo.. y se detiene a sentir el anillo.. lo acaricia y mira a Cellgadys_s, sonriendole sin que haya palabras para expresar lo que sus labios y sus ojos muestran de felicidad. Y quiere hablar, lo intenta, pero no puede, y solo sonrie sin cesar. Paradojica union, contraste infinito entre el ser mas dual de todos, un ser milenario de eones de dolor, de poder, de magia, y los ojos de una joven, que aun en contacto con el poder, desde niña, ahora es nada mas una mujer que simplemente, ha quedado helada de amor.

Cellgadys_s ¦ se muerde el labio inferior, inmovil como una estatua de ebano, tan solo el cambiante juego de luces de las llamas de la chimenea impone algo de movilidad a su cuerpo henchido del poder robado err... lo... comprenderemos... somos... demasiado... peligrosos... para.. vos... no teneis.. ke aceptar.. si... no kereis desvia la mirada, concentrandose solo en el brillo del fuego, como keriendo aislarse de todo daño ke pueda causar la respuesta de la sacerdotisa por la ke su tortuosa mente dual pierde todo asomo de ekilibrio.


Última edición por el Sáb Jul 07, 2007 9:10 pm, editado 5 veces
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MensajeTema: Aceptas ser solo mia? 3   Sáb Jul 07, 2007 3:58 pm

Emeldir entonces se acomoda delante de Cellgadys_s, perdiendo todo pudor, se levanta la falda con algo de torpeza, y de cortos movimientos lo abraza con sus piernas, poniendo una a cada lado de su cintura, elevando la falda por encima de las rodillas, y busca su rostro, lo aferra entre sus dos manos, sin haberse dejado poner aun el anillo de sombra, y su silueta se remarca con el fuego detrás, su cabello parece deshacerse en luz y su rostro se oscurece, casi como el suyo, y sonrie, sonrie sin cesar, y busca calmarlo en la caricia, tomando sus mejillas con extrema dulzura.. mirame Cellgadys_s, mirame.. susurra, mas su voz es imperativa.. mirame amor..

Cellgadys_s ¦ alza la mirada hacia esas esmeraldas en las ke una de sus mitades desea deshacerse y la otra destruir y esboza una timida sonrisa no.. teneis ke disculparos... ni.. compensarnos.. os entendemos... es... logico.

Emeldir entonces lo silencia con un beso, que se torna otro y otro, cubriendolo de besos, llena de entusiasmo, enloquecida de confusion, de tibieza, de estremecimientos, conciente de su nerviosismo, sabiendo de su lucha interna. Ella misma tiene cuestiones irresueltas en ese punto, pero ahora no duda de lo que desea, lo desea a él, lo ama a él, y más lo ama viendolo vulnerable, dubitativo, tembloroso.. callate.. no quiero disculparme... no quiero nada, solo te quiero a ti, te amo a ti... Cellgadys_s, me escuchas... no se en que terminará todo esto, pero mirame... y entonces lo fuerza a mirarla, con dulzura acomoda su rostro frente al de ella, fijando las esmeraldas en el.. te amo.
Lo entiendes?... susurra.

Cellgadys_s ¦ aun con los labios entreabiertos despues del ultimo beso, esboza una sonrisa dulce como esa boca ke se ha fusionado con la suya y, tomando de la cintura a Emeldir, la eleva en el aire sin esfuerzo y la sienta encima suyo, con las hermosas piernas femeninas envolviendo su cintura mientras deja la pipa, ya apagada, a un lado mmm, hemos de interpretar eso como un si? la suavidad de su voz apenas oculta la alegria contenida en sus palabras.

Sí, Cellgadys_s.. es un si... y rie, y lo besa, y su cabello cae en ondas sobre el rostro de él cuando el la eleva, para luego descender, calida, hirviente de deseo, de alegría.. su pecho explota en la respiración agitada y sus ojos verdes opacan la luz del sol con tanto restallar entre risas y temblores.. es un sí mi amor. Y sus brazos lo rodean, alrededor de su cuello, hundiendose entre su cabello plateado, aferrandose a él, aferrandose a el, sin querer dejarlo partir jamás.

Lo imaginabamos... pero necesitabamos oirlo de vuestros labios, kerida estrecha fuertemente el cuerpo de Emeldir entre sus brazos, acariciando levemente su espalda con sus finas manos mientras besa su mejilla y le susurra al oido es un si... a pesar de ke sabeis ke los viejos pactos nos obligaran a ausentarnos de vez en cuando, sin previo aviso? es un si a pesar de ke sabeis ke una de nuestras mitades os odia con la misma intensidad ke la otra os ama? es un si a pesar de ke nuestra existencia conyeva la muerte de pekeños fragmentos de maravilla? si vuestra respuesta es afirmativa... sabed ke aprendereis mas sobre nosotros de lo ke os gustaria... pero sabed tambien ke nuestro amor hacia vos es mas fuerte ke las mareas de Kaupang...

Emeldir no piensa, solo siente, y asiente.. lo se, lo se.. y tu sabes que yo tampoco soy garantía de paz y felicidad eterna.. mi misión en sí misma puede alejarme de ti, recuerda que la Diosa se manifiesta en mi cuerpo, y cuando soy ella ya no seré solamente tuya, tu sabes eso? lo sabes como yo se que amarte puede significar la muerte?.. dice cosas terribles sin poder quitar la sonrisa de sus labios.

La paz es un enigma para nosotros no puede evitar sonreir mientras besa el cuello de Emeldir en cuanto a la diosa... solo intentad ke no se muestre mucho delante de nuestra otra mitad, la ausencia es parte de la fe... una parte ke la diosa no kerra conocer... muerde levemente la piel de la dama este cuerpo lo deseamos solo para nosotros y ese corazon ke hace vibrar vuestros hermoso pecho solo keremos disfrutarlo nosotros.

Emeldir se estremece sonriendo cuando el besa la sensible piel de su cuello, y da un respingo casi imperceptible cuando él la muerde, y eso despierta en ella la pasión contenida que de solo pensarlo nace y se renueva cada vez, y lo besa, aprisiona su boca con la suya, la penetra con su lengua, sin pudor, casi sin delicadeza,lo devora y siente que su pecho estalla, apoyado, extasiado en el torso de él... oO mi amor...es tan.. es tan extraño tan extraño e incomprensible amarte.. y ser yo misma, amarte a pesar de ser lo que eres. y sin embargo morir, una y mil veces, gozosa, entre tus brazos, sin arrepentimientos, sin dudas.. oO.. y sus manos buscan las de él, y buscan el anillo, invitandolo a ponerselo, sin dejar de besarlo.

Cellgadys_s ¦ toma la mano izkierda de Emeldir, la del corazon, e introduce con facilidad el dedo femenino a traves del anillo, cuyo frio tacto no termina de resultar desagradable, mientras se deja caer hacia atras, sin dejar de besar apasionadamente a su amada.

Emeldir cae sobre él, aprisionandolo primero y luego apoyando sus manos en el suelo,a los costados de él.. sintiendo como su propio cuerpo se eleva y desciende con el ritmo que marca la respiracionde el, mira su mano y observa el anillo magico con seriedad, sopesando unos segundos lo que cree que representa, el esfuerzo de ambos seres, que en cada beso, en cada entrega son los mas simples amantes de la historia, y que a la vez luchan cada uno y ambos, con infiernos personales y ajenos, mas terribles que las mayores torturas del Hades. Luego de mirar su anillo, flamante, sonrie a su amado, mirandolo desde la altura que la posicion le impone, y se muerde los labios, incitante.

Mmm, deseais continuar, amor? o tal vez os encontrais... cansada? si ese fuera el caso... os podriamos despojar de una parte del esfuerzo su voz suena levemente ironica, mas incitante, cada palabra arde con el fuego de la pasion apenas contenida. El brujo abre los brazos en cruz, extiende los dedos y las sombras de la habitacion cobran vida en forma de serpentinos tentaculos ke empiezan a acariciar el cuerpo de su amada tentando los cierres de su vestido, pero sin llegar a deshacerlos, como esperando una respuesta.

Emeldir siente las caricias y que su corazon estallará en ese mismo segundo y asiente, levemente, entreabriendo los labios, dejando que la pasion empiece a arder en ella, lenta y tortuosamente, dulcemente.. solo recordar las pocas veces que pudo extasiarse en el, con el, y sus ojos ya piensan en llorar, porque no puede vincular tanto extasis a otra expresion de su cuerpo.. llorar de placer. Y las sombras tientan los cerrojos de su vestido y la piel debajo de él ya es una lucha intensa por liberarse, por hacerse una con la de el, con la oscuridad de su amado, que la inunda de luz.

Cellgadys_s ¦ sonrie, pasandose la lengua por los labios, mueve lso dedos, como si dirigiera una orkesta, y uno por uno, los tentaculos deshacen los cierres del vestido de Emeldir, desnudando suavemente su piel frente a la mirada cargada de fuego del brujo, cuyo ojo izkierdo empieza a adoptar una notoria tonalidad azulada, apagando el verde enfermizo de la pupila reptiliana mientras devora cada centimetro de piel femenina iluminada por la cambiante luz de la hoguera. Solo me tendras a mi, esta noche, amor mio...

Emeldir suspira, lenta y casi dolorosamente, mientras sus parpados caen, presintiendo la mirada de Cellgadys_s, y sus manos se deshacen de lo que queda del vestido, con calma, dejandolo a un lado. Su espalda recta, sus pechos firmes y su vientre.. con la oscuridad propia de estar de espaldas al fuego, cuya luz parece surgir detras de ella, como doradas alas translucidas de un angel, una angel que suspira y sonrie, mordiendose los labios,* mientras un destello fino esmeraldino se escapa por entre sus pestañas y la chica busca el pecho de su amante, para arañarlo, dulcemente, por encima de la ropa aun, y llegar a apoyarse otra vez en el, sintiendo como sus pechos se amoldan a el, y sus labios encuentran el menton, que lame languidamente, con deseo contenido y llega a sus labios, y besa su boca, con amor de centurias, para separarse luego y volver a enderezarse, sentada sobre el, apoyadas ahora sus manos sobre sus senos, como ofreciendose, en el gesto de la diosa, en el gesto de la madre, en el gesto de la amante y de la lujuriosa mujer entregada a su hombre.

Cellgadys_s cierra los puños y los tentaculos se desvanecen, volviendo a ser solo sombras, luego pasa un frio dedo `por el cuello de Emeldir, descendiendo su caricia por entre sus pechos, hasta el vientre. Sonrie a su amada apoyad las rodillas en el suelo un instante, mi amada, no seria apropiado ke perdierais el ekilibrio mientras me despojo de la ultima barrera ke separa mi piel de la tuya sonrie picaramente pasandose la lengua por los labios en actitud provocadora mientras su dedo traza circulos concentricos sobre el vientre de Emeldir.

Emeldir obedece sonriendo, esperando ansiosa observarlo tambien, en toda su naturaleza, en el cuerpo que aunque no es realmente su esencia, pues el es nada mas que espiritual, es la materialidad que lo hace recorrer los senderos de la tierra, y que a sus ojos de mujer, es lo mas hermoso y deseable que exista. Y sus ojos ansiosos recorren cada movimiento de el.

Cellgadys_s ¦ parece difuminarse un instante cuando su cuerpo pierde la sustancialidad necesaria para ke sus ropas se desinflen y se conviertan en poco mas ke una silueta en el suelo, para luego solidificarse de nuevo, mostrando su torso elfico, levemente musculado ante la vista de Emeldir. Ahora ambas manos recorren la espalda de la dama con su frio tacto erizando cada uno de los vellos de su cuerpo, para luego retornar al rostro de su amada y arrastrarlo en pos de fusionarse con sus labios, lenta, languidamente, como una serpiente se enrosca sobre su consorte, rozando cada centimetro de piel con el sueve contoneo de su cuerpo delgado y fibroso mientras una mano se desliza, traviesa a traves de las nalgas femeninas en busca de su femineidad.


Última edición por el Sáb Jul 07, 2007 9:21 pm, editado 2 veces
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MensajeTema: Aceptas ser solo mia? 4   Sáb Jul 07, 2007 3:59 pm

Emeldir se estremece a mas no poder.. Háblame archimago... hazme morir en tus palabras para que pueda renacer en tu cuerpo... llena mis celulas de tu extasis y amame como sii esta fuera la ultima vez.. dice suavemente, mientras sus dedos recorren el torso de Cellgadys_s,ahora desnudo, ahora sus uñas pueden marcar pequeños surcos en su piel, sintiendo como se eriza, y en él, ella, sintiendose a si misma explotar en infinitas explosiones, en cada recodo de su cuerpo, que late junto a su corazon y los rios de su esencia de mujer empiezan a fluir, incontenibles, apasionados, entregados a quien espera cada noche, a quien ama a cada segundo, a quien solo tiene, pocas veces.

Poco podria deciros, amor mio, ke `pudiera expresar lo ke me haceis sentir de un modo mas eficaz ke la cima celeste ke alcanzais cuando el cuerpo se tensa para morir en el acto del ke surge toda vida susurra en el oido de Emeldir mientras sus dedos acarician el interior de la feminidad de la dama, al tiempo ke empuja sus caderas hacia arriba, para situar los pechos de su amada al alcance de sus labios anhelantes de acariciar esas cumbres gemelas ke en su sencillez de formas, simbolizan tanto lo sagrado como lo profano de la mujer por la ke el brujo entregaria gustoso su poder si eso le sirviera para tener carne ke mezclar con la carne de la dama.

Aaaaa... es un jadeo, es un suspiro, es una mezcla de sensaciones que la voz, los dedos, los labios de Cellgadys_s hace surgir en su garganta, haciendole perder la razon, acompañando los movimientos que él le imprime a su cuerpo, con temblores pequeñisimos, involuntarios, imposibles de controlar, casi imperceptibles pero que inundan toda su piel de calidez, de frio, de miedo, de alegría.. Te amo.. susurra casi en silencio, echando su cabeza un poco para atras, y llevando sus manos a la espalda de el, sosteniendose apenas, en lo que le queda de conciencia, mientras él la enloquece de gozo.. Cellgadys_s.. mi amor.. susurra para morderse los labios luego y sonreir, entrecerrando los ojos, resistiendo porque debe resistir, para perfeccionar las sensaciones, más le resulta dificil, pues el extasis a esa altura, ya es tal que sin arrepentimiento se dejaría morir y ya.

Cellgadys_s alza levemente el cuerpo de Emeldir, como si la dama apenas fuera una pluma en sus manos y penetra en ella, inundandola con su virilidad mientras presiona sus caderas contra las suyas, apenas conteniendo un leve suspiro de placer te amo, sacerdotisa... deseo sentir como me sentis, deseo hacerme uno con vuestro cuerpo de aki a la eternidad empieza a mover las caderas de Emeldir sobre las suyas.

Emeldir siente a Cellgadys_s penetrar en ella y gime sonriendo, respirando cada vez mas rapido, clavando su mirada en los ojos de él... extasiada, adorandolo, aprisionando sus dedos contra su espalda, y llevando una mano a su nuca, para acercar otra vez los labios, desesperada, sintiendo que su boca se reseca, ansiosa por la saliva de él, por su lengua, por su aliento.. Lo besa y penetra en su boca como él en ella, con gemidos entrecortados y acompaña el ritmo qe el impone a su cuerpo, sintiendo que tanto placer contenido no durará mucho mas, los musculos se tensan, su cavidad se aprisiona contra el, lo absorbe, ella se aparta de su boca y lo mira con los labios entreabiertos, jadeante.. mientras el temblor de antes se hace más y mas fuerte.... si.. en la eternidad mi amor.. jadea... hasta la eternidad..

Cellgadys_s ¦ se tensa, apretando con fuerza el cuerpo de Emeldir entre sus frios brazos, con una calidez ke su piel no sabe expresar, enfocando su mierada, perdida en el Infinito eterno del extasis y cargada con mas fuego ke cien mil infiernos en las esmeraldas de su amada hasta la eternidad... te amare...


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MensajeTema: Lo has hecho por mi?..   Sáb Jul 07, 2007 4:00 pm

-La oscuridad es apenas perceptible en el interior de la taberna, ya que el fuego alimenta el calor del lugar, ya que por la noche aun refresca bastante y la penumbra amenaza con invadirlo absolutamente todo. En cambio, en un rincón del local, todo se encuentra en sombras, excepto el eventual resplandor de unos ojos azules iluminados por el resplandor de algo que se enciende ténuemente, iluminando volutas de humo que danzan ante el rostro masculino sumergido en la umbra.

Los festejos se tranquilizan esta noche, la gente duerme. Una sombra avanza entre las sombras, una silueta de mujer que parece combinarse con las demás formas de la ciudad.. Los torneos han hecho una pausa, las fogatas duermen su sueño de cenizas.. la noche se apodera de las almas y las sume en el sueño reparador. Emeldir camina con la mirada acuosa fija en el suelo, en direccion a la taberna de Elring.

El mesonero dormita sobre la barra, su barba se humedece de forma no muy agradable con un hilo de saliva que escapa de su boca y un suave ronquido es el unico y ténue sonido del lugar. Hasta que el chirriar de la desvencijadísima puerta, victima de tantos arrebatos de violencia de los pueblerinos, rompe la monotonía y la figura encapotada se adentra, liberando su rostro de la cobertura de la capucha los ojos verdes y una sonrisa triste son el cuadro que se muestra apenas entre la penumbra del lugar, cuando ella fija la vista en el adormilado trabajador y suspira lentamente.

Derric apenas sí mira a la mujer que está sentada sobre una de sus musculosas iernas, rodeándole el cuello con dos molestos bracitos y frotándose con demasiados arrumacos, aunque por suerte para él la mujerzuela está lo suficientemente quieta como para disfrutar del silencio de la noche, con la mirada perdida en ninguna parte, sin escuchar los murmullos suplicantes y quejumbrosos de la mujer, siquiera atiende al tañido de la puerta.

La mujerzuela frota los senos contra uno de los brazos del capitán, acercando los labios nuevamente a su oreja.-
Señor... señor... ¿no quiere subir ya?, se hace tarde... y hace frío, ¿no cree?-Murmura, apoyando de forma poco recatada una mano en el muslo del hombre del cual, anteriormente, hubiera sentido pavor, pero el dinero llama y, además, tampoco es feo, pero lleva ahí tiempo aburriéndose.


Emeldir avanza hacia la barra y se quita del todo la capa de color negro, su cuerpo queda expuesto en un vestido rojo de mangas amplias, el estilo que acostumbra, ceñido con un cinturón de caída marcada, que ciñe su cadera más que su cintura y marca una pequeña zona de forma triangular, que parece llevar entre delicado y sugerente, al sendero de la muerte. El cabello caen ondulante sobre sus hombros y observa más de cerca a Elring con algo mas marcada la sonrisa, y desiste de su volutnad de despertarlo, se acomoda un poco, la finisima tiara de plata que enmarca su frente, resaltando el brillo de sus ojos. El escote del vestido apenas si deja entrever la curva de sus senos y todo parece tener la medida y la amplitud exacta para dejar ver una joven mujer de aspecto sensual pero siempre, con mucho más oculto de lo que se ve a primera vista.

Puedes adelantarte.-Murmura por lo bajo con cierta amabilidad, y atrapa la pipa entre los dientes para desatar un pequeño saquito del cinturón y extrae algunas monedas, dejándolas en la palma de la mujer, que inmediatamente deja un beso invitador en la comisura de los labios del hombre, molestándose por el gesto frío de él al cerrar el saquito de cuero y guardándoselo, decidida a marcharse con orgullo, aunque no puede evitar mirar por encima del hombro para lanzar miradas atrevidas, coquetas y seductoras hacia un hombre que, en ese momento, siquiera la está mirando, de forma que masculla algo por lo bajo complemente convencida de que será otra cosa cuando lleguen a la cama, a partir de ese momento tendrá al hombre y su monedero prendados. Pero éste juega de forma abstraída con el pichel entre sus largos dedos tostados, con la pipa bailando sutilmente entre sus dientes, derramando el contenido sobre una jarra vacía de tres que ha engullido ávidamente su compañera... dejando la pipa a un lado con lentitud da un trago prolongado al pichel, pero se detiene a medio sorbo al ver una figura en la barra.

Emeldir se gira apenas, para observar a la mujer de curvas notorias dirigirse a la escalera que lleva a las habitaciones.. un pequeño destello aparece en su mirada al recordar esas habitaciones, y negando apenas con la cabeza, decide que se tomará la confianza de servirse ella misma para no despertar al mesonero, y en delicado silencio, se dirige hacia el interior de la barra, y con suavidad toma una botella de vino y un vaso, para volver su vista hacia la estancia, vacía, aparentemente.. y elegir con la misma sonrisa triste, un lugar cercano al fuego donde se dirige, y cuando sus pasos avanzan, dos, tres metros y ya la rodean algunas mesas vacías y algo sucias.. se gira de repente como por instinto, tal vez, o solo al sentir el olor del humo, o quizas intuir la presencia azul de quien ahora ocupa tranquilamente el asiento para una persona normal y no un sillón inmenso solo diseñado para él.

Derric Sigue con la mirada los movimientos delicados de la mujer, el cuidado gentil por no despertar al hombre, maldiciéndose por no haberse anticipado, aunque en un lugar como aquel era lógico que algo así sucediese, de manera que sencillamente se permite contemplar, con los dedos crispados entorno al pichel, quebrándose con un crujido susurrante la madera. Y la situación empeora justo cuando, recordando las palabras de esa bestia, la mujer se vuelve para encontrarse con aquella mirada centelleante. Reacciona con fría calma, lentamente deja algunas monedas sobre la mesa con la esperanza de no someterse a una identificación inmediata... le ha pillado desprevenido, ha de pensar qué hará con la mujer rondando el lugar.

Emeldir entreabre los labios y no puede evitar que su respiracion evidencie la sorpresa de ver a Derric en ese momento, pero sus ojos, abiertos de par en par, no terminan de comprender lo que observan.. y como fuego es su sangre y su mente un torbellino de sensaciones confusas, como su corazón late sin pensar, y su mente a veces no piensa, mareada por los latidos.. se acerca, dejando la capa, la copa, el vino, sobre una mesa, las más cercana a sus manos, y quitando del camino algunas sillas, avanzar hacia él con el ceño fruncido y con palabras, más bien preguntas, que se agolpan en sus labios.. hasta que solo alcanza a hilar su nombre... Derric?... Capitan?... habla por primera vez en largas horas, en las que solo el silencio y la sangre y el coro de sus pensamientos ocuparon su tiempo.. Su voz resuena como un despertar confuso de un niño que abre por primera vez sus ojos al primer amanecer de su vida.

Maldita sea.-Masculla para sí por lo bajo, aunque recoge pacientemente la gabardina del respaldo del asiento, su cuerpo continua siendo corpulento, aunque proporcionado con un ligero toque distinguido y una elegante peligrosidad, a medida que recoge la gabardina desliza los brazos provistos de las mangas largas de la camisa blanca por la prenda, ajustándose el cuello y deteniéndose cuando capta el movimiento a sus espaldas, escuchando poco mas tarde el sonido de las sillas, de manera que se detiene con la espalda en tensión, sin volverse, taladrando la puerta con una mirada de acero, mientras que su rictus se va relajando tras una primera crispación descontrolada.-Señora.-Su voz ronca apenas es ligeramente cordial, hostil.


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MensajeTema: Claro que no... - miente él.   Sáb Jul 07, 2007 4:01 pm

Cómo es posible?... y avanza un poco más, su altura queda a centimetros de la altura de él.. su respiración se agita aún mas y la sonrisa empieza a notarse alegre, dejando un segundo las dudas y angustias de hace pocas horas.. Capitán, cómo es que...?... siempre pierde elocuencia ante lo que exalta sus sentidos, siempre pierde elocuencia cuando quiere demostrar fehacientemente, sólo con palabras, lo que siente en realidad. Y su brazo derecho se extiende hacia el derecho de el, de espaldas aún a los ojos verdes que recorren como pueden, en la penumbra, el imposible encogimiento del Gigante.. las formas precisas y hermosas del Capitán de angeles y hombres.

Una venosidad aparece latente en su cuello, y durante largos momentos se obliga a un silencio autoimpuesto, aceptando la tortura de un castigo que ni merece ni ha pedido pero que a fin de cuentas él ha escogido, observa fijamente los ojos de la mujer con cierta advertencia flotando entorno de su lóbrega figura, pero acaba suavizando la expresión solo lo justo para desclavar la dentadura y responder con tono algo escueto.
¿Importa, señora?


La mujer sigue con el gesto de dudas, sus cejas finas y las levisimas arrugas que se forman en su frente al no entender del todo la reaccion, el tono de voz.. se tornan señal de algo más profundo.. sin ser sacerdotisa es mujer, sin ser hechicera es mujer.. y algo le dice que la tension y la lejanía del trato de Derric no indica algo bueno.. Máas indaga porque no puede, o no debe hacer otra cosa...
Capitán... intuyo que debe ser una situación esperada por vos.. no alcanzo a comprender aún pero.. Que si importa?.. O queréis decir, si acaso a mi me importa? habla apenas, sonrie apenas.. sus esmeraldas intentan derribar un muro que se establece entre ellos y le parte el corazón.

No juege conmigo, mujer.-Estalla de pronto ante la maldita corrección que le crispa rompiéndole la fibra, fina, que le separaba de aquella misma situación, de aquel resultado nefasto.-¿¿Intuye??, ¿¿intuye??, ¡¡¿que no comprende?!!, ¡¡al diablo con usted y con sus manipulaciones!!-Ruge con un tono herido, atragantado, y su voz ronca se quiebra, retrocediendo entonces para girar y encaminarse hacia la puerta a enormes zancadas.

-La negra melena parece enredarse a cada paso, zancada, que el hombre efectúa, con la gabardina agitándose a su alrededor de tal manera que le confiere fantasmagóricas alas negras, aunque de pronto una llama de hierro candente le cruza los celestes ojos helados y se vuelve, girando en redondo, con un chasquido de los talones de las botas sobre la madera que cruje bajo su peso a medida que avanza hacia la mujer como dispuesto a arrastrarla al mismo infierno si fuera necesario con tal de conseguir sus propósitos, pero cuando se detiene delante sencillamente alza una mano que no llega a golpearla, pero apoya los fuertes dedos con una firmeza amenazante en la nuca de la mujer, descendiendo el rostro lo justo para que averigue sus intenciones, pero jamás llega a tocar sus labios, aun no, espera, paciente, mirándole, sencillamente mirándole.

Emeldir abre los ojos verdes intensos... y él se acerca y su corazón enloquece y sus labios se entreabren, una mano parece elevarse como para interponerse entre él y ella pero solo hace las veces de una sutil caricia de las yemas de sus dedos adornados de anillos, al rozar el pecho de Derric que se acerca, Derric al alcance de su mano, de su cuerpo, a distancia insoportablemente breve de sus labios, bañando su razón con el aliento hirviente del alma sanguínea del Capitán.. las esmeraldas parecen invadidas de mar.. como un bosque inundado de aguas heladas, y el brillo de la tiara refleja las sombras y luces de las formas perfectas del rostro de Derric, cerca,demasiado cerca. Su corazón resuena en cada rincón de la habitación y la mano que quedó pendiente al costado de su cuerpo busca sin querer, o quizas sin pensar.. la mano del hombre que tiene más cerca, la que ahora puede aferrar sin la incomodidad de un inmenso tamaño, la que ahora toma, levemente y el brazalete que adorna su muñeca empieza a generarle un ardor sutil sobre la piel.

...-En el silencio tenso del lugar mantiene las dos teas heladas sobre las esmeraldinas de la mujer, notando perfectamente la mano sutilmente apoyada sobre su torso con la separación de una tela demasiado fina que no impide que él note la tibieza de la mano de ella, su delicadeza, y ella los furiosos latidos de aquella bestia que, en esos momentos, la está evaluando, sometiéndola a un intenso escrutinio, hasta que algo estalla en su interior nada mas notar los dedos femeninos que buscan su mano, permitiendo que la búsqueda llegue a su fin, pero mantiene los dedos ligeramente tensos entorno a los femeninos, sabiendo que aun puede hacerle daño... por lo cual la caricia sobre su nuca es suave, apenas el roce de la yema del dedo pulgar, tranquilizador, engañosamente calmo, inclinándose un poco más sobre la mujer, alzando la mano que está sujeta a la suya, fina, pequeña, femenina, para dejarla en su propia nuca, bajo el manto de negro pelo enmarañado, y es cuando, tras dejar un roce efímero sobre el antebrazo de ella, lleva la grande y poderosa mano hacia su cintura, dejándola descansar ahí. A dos centímetros de distancia de su rostro, endurece su expresión con una salvaje exigencia que brota, repentinamente, de sus labios.-Bésame.

El ir y venir del pecho de la mujer, en alocada lucha por conservar algo de oxígeno en sus pulmones, estrechandose ahora sobre el pecho aun inmenso de Derric, inmenso aún en su tamaño perfecto, tamaño del cuerpo que la mirada de Emeldir perfecciona aún mas, entrando en sus ojos como en un vacío inmenso de ternura a la vez que delirio, agónico delirio.. Y cuando sus párpados se cierran, quemándole la piel, desgarrando su voluntad en retazos sangrantes de deseo reprimido.. y se cierran lenta, muy lentamente, aparta las manos de su nuca, suaviza el tacto de su mano, que tiembla, que se retuerce de angustia por no definir dónde es hechicera dispuesta a amar para enseñar, a adorar para curar.. y donde es nada mas que una mujer, cuya alma se parte en dos y su corazón llora de desconcierto.

Emeldir se aleja y no se atreve a mirarlo de frente una vez mas, es una fina línea de luz verdosa y tenue la que se vislumbra debajo de sus gruesas pestañas y su rostro enrojecido de calor y de deseo se aparte, demasiado lentamente...
Lo... hiciste por mi?... Y la voz suena como la muerte misma, como el helor del invierno que desciende de golpe sobre el anciano enfermo y paraliza los sueños, su voz se quiebra como el canto del ave que encuentra el nido vacío al regresar... su voz se quiebra en infinitos pedazos de culpa y de dudas, su voz busca, estertóreamente, en un rincon alejado de la percepcion de su misma resquebrajada sensacion, llegar a un lugar que arriesga perder para siempre, en el alma de ese hombre, perfecto y hermoso como nadie que haya conocido jamás.

...-Sabe que está cometiendo un error, pero no es hombre de vivir con miedos que pueda aplacar, quizás es cruel pedirle a ella escoger añadiendo el peligro que un simple contacto puede suponer, ¿y si obedece?, ¿qué será entonces de ella?... ¿podrá soportar dividirse?, antes hubiese jurado en mitad del egoísmo y del rencor, que sí, que se lo debe. Pero mientras contempla su rostro, y acaricia su nuca la siente retroceder, agradeciendo... no ser él el escogido... por mucho que pueda doler. Y supone que la respuesta mas sencilla e inocua para ella es la mentira, pues lo contrario no hace más que reiterar algo que ya no queda en manos de ella, solo de él... y lo que los dioses deparen para su alma.-No. Lamento...-Se aparta entonces pasándose una mano por el pelo sin mirarla y entonces deja caer el brazo observando a través de* *una ventana, el exterior.-... haberte sometido a ésto. Solo quería asegurarme de que ese hombre a tus ojos, te merece. Y parece ser así.-Inclina la cabeza abandonando el segundo y último beso sobre el mismo lugar que el primero... y en la frente de ella queda el fuego de los labios de él mientras éste se gira para terminar por salir por la puerta, huyendo de sus propios impulsos, de la mujer que espera en las habitaciones que no arranca de él mas que insatisfacción... y de la certeza... de que ya no hay lugar en esa mujer para él, no el que él quisiera.

El chirriar de la puerta hace estremecer con frio de milenios la piel de Emeldir, el golpe de su madera contra el marco, hace nacer en ella un sobresalto que indica que aún hay vida en ese cuerpo, aunque la mirada fija en el suelo, las manos temblorosas y el corazón muerto son otra verdad. El ardor en su muñeca se acentúa, y comprende, con el rostro ido, levanta los parpados, el mesonero bosteza y empieza a despertar, para encontrarse con la imagen borrosa por el sueño de una mujer de rojo, y si el estado de semiinconciencia fuera ahora una via de conocimiento de lo que hay más allá de lo visible, el mesonero vería a una mujer bañada en sangre, la de las venas de su alma que se abren al viento...

Pero Elring sacude la testa bostezando y Emeldir lo mira sin mirar.. suspirando apenas, dejandose invadir por lagrimas amargas y tan sutiles como quemantes.

La mujer aferra con sus dedos la muñeca de su otro brazo y se quita el brazalete de finos tallados que la envuelve, la marca rojiza de su piel queda a la vista, como marcada por un hierro candente y en un movimiento casi invisible como brusco, es al fuego adormecido del hogar donde arroja la pulsera que hace renacer las llamas, de un tono verdoso extraño y lóbrego.. y sin mirar, sin ver, sin sentir.. toma la capa de la mesa, deja aún unas monedas sobre la madera, con la mirada perdida y recorre los mismos metros que el capitán recorriera minutos, horas.. días? antes de ella. El fresco de un amanecer rojo como su sangre muerta, rojo como el vestido que cubre su piel helada, un nuevo día se acerca pero nada importa ya.

...-Se aleja de la taberna en silencio, jurándose que jamás volverá a pisar aquel lugar, y mientras que avanza casi siente una liberación satisfecha, por fin todo se ha aclarado... aprieta los dientes deteniéndose en mitad de la plaza y mirando las constelaciones.-Tsk.-Baja el rostro con el ceño profundamente fruncido y taladra con una mirada encolerizada, rencorosa, el suelo, la piedra que a sus ojos jamás ha sido tan gris, hasta que gira la cabeza con rechazo a sus pensamientos y los bajos de la casaca azotan sus muslos oscilando en el aire, arrastrados por el viento, buscando perderse en la noche para continuar vagando en el olvido.-Perdóname pequeña.-Masculla por lo bajo nada mas llegar a las cuadras, y recoge a la enorme bestia que monta a pelo para salir al galope... necesita pensar... asimilar la derrota, pues no puede creerse que haya sido tan aplastante, hasta perderse en el horizonte, aunque no tardará en volver... pues para su fortuna, tiene asuntos, demasiados aunque no los suficientes a su vez por resolver.


Última edición por el Sáb Jul 07, 2007 9:58 pm, editado 2 veces
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MensajeTema: Traidora?   Sáb Jul 07, 2007 4:14 pm

Emeldir se halla reposando entre almohadones y cojines de la humilde sala de su cabaña en el sur de Kaupang, su cuerpo reposa sobre mantas y suaves pieles en el suelo, frente a una chimenea que ya ha perdido el fuego en su interior, boca abajo la espalda tersa se eleva y baja suavemente con la respiracion cubierta por un sencillisimo camisón de seda blanco, su mejilla reposa hacia un costado y todo parece acompañar el silencio de su sueño.

La misma realidad parece abombarse en el centro de la habitacion, como si presentara resistencia a un cambio demasiado grande como para ser contenido. Las llamas de la chimenea se reavivan, inmensas, verdes y tenebrosas, fruto de un poder ke no esta alimentado por la voluntad ke guia a la serenidad... un poder impulsado por la caotica determinacion ke genera el conflicto interior, el poder de dos mitades ke trabajan al unisono por primera vez en siglos, disolviendo su eterna lucha por ese momento de supremo `poder. Una estrella de cinco puntas se dibuja a si misma en el suelo, con tinta hecha de llamas verdes y rojas, al tiempo ke su gemela de siete puntas se dibuja en el techo, el nexo ke existe entre ellas reververa en la realidad, distorsionandola, curvandola hasta ke se kiebra e mil pedazos, apareciendo entre los fragmentos al rojo blanco del mundo la tenebrosa silueta de un elfo, hijo de dos mundos, del Vacio y de la Diosa, de Todo y Nada, de Serenidad sin fin y Odio ilimitado. Las dos mitades juntas consiguen lo ke una no puede, traspasar las barreras ke protegen la cabaña de la omnipresencia de las sombras y aparecer, ante la hermosa durmiente, con un rostro de ojos asimetricos ke muestra a la vez lo peor y lo mejor de si mismo a la persona ke reclama su atencion.

Hmmm.... se escucha un segundo antes de que los ojos verdes se abran de par en par y restallen con fuerza, por su propia luz interior y por el resplandor del juego de luces que la presencia de Cellgadys_s y Tenebra impone, la mujer se sobresalta lo justo como para incorporarse y quedarse sentada observandolo, semi flexionadas sus piernas hacia un costado aun, que levemente va acomodando para quedar de frente a el, observandolo en silencio mientras se recoge levemente el cabello enmarañado y suave sin que sus ojos dejen de restallar, sus senos se elevan en la respiracion y apenas cubiertos por el camisón dejan ver sus curvas redondeadas y lo terso de la piel del pecho, mientras sigue sentada, en una pose que no puede dejar de marcar sus curvas delicadas y la semi transparencia de su ropaje, que ahora es avivado en su luz nívea por el renovado fuego del hogar... oo elfo...oO

Traidora! la voz resuena como un trueno doble, con el poder de la luz ke toma de la mano a las tinieblas porke saben ke se necesitan, mientras una cruel sonrisa se dibuja en su hermoso rostro de piel azabache.

Emeldir siente que su corazón se paraliza un segundo, y el fulgor verdoso de sus esmeraldas se acrecienta notoriamente para disminuir, solo cubierto por los parpados que bajan al suelo en un gesto no de vergüenza, sino de contencion y reflexion, termina de acomodarse el cabello que vuelve a caer, algo, apenas más ordenado sobre sus hombros y espalda y acaricia apenas la piel que la rodea, de un gris intenso.. uno, dos, cientos de segundos pasan quizas hasta que vuelve a levantar la vista firme hacia los ojos de Cellgadys_s... ten cuidado... dice con una voz que parece no necesitar de su boca, de su garganta de sus labios, que suena de su propia alma, como si el sonido naciera mientra su espiritu emergiera de tibias aguas de un río transparente.

Cuidado? los dioses no pueden vernos, el mayor poder de un dios reside en el poder ke concede a los ke estan bajo Su amor, no en sus acciones personales. Los dioses no destruyen a los monstruos, solo los mortales poseen ese poder, y sabe la Diosa ke nuestras palabras son ciertas su voz resuena, doble, de un modo ke el mundo no recordaba desde hace siglos los sentimientos mortales son mas poderosos ke cualkier hechiceria, los Dioses lo saben, pues ellos mueren con esa misma espada... la espada ke sentimos ensartar nuestras almas cuando decidisteis ke no mereciamos la redencion de vuestro amor.

Emeldir escucha a Cellgadys_s con calma y entrecierra apenas los ojos que irradian luz concentrada en sus palabras... y sus labios se entreabren, lentamente, carnosos y humedos, con la misma pasión con que los usa para besarlo, para desearlo, con la misma pasión con que siente el fuego crecer dentro por lo que oye y teme seguir oyendo... No decidí eso jamás. Se pone de pie lentamente y su figura se iergue frente a el la imponencia del elfo deja en evidencia su figura, aunque esbelta, delicada frente a el, fina torre de marmol negro, fuerte y soberbia, ardiente de dudas tal vez?... Los ojos de la hechicera siguen los asimétricos de Cellgadys_s sin dudar un segundo.. y toda la luz magica e ígnea que envuelve el espacio deja entrever la silueta perfecta de la joven debajo de las suaves telas del camisón. Y nadie habla de dioses aqui. Ten cuidado conmigo.

No.. no decidisteis eso.. solo renunciasteis a amar a una sola persona... nada mas las cruales palabras son exaladas con esa inkietante voz doble, ke reberbera en la misma realidad, como si esta se adaptase a duras penas a la alianza temporal entre las dos mitades no os acerkeis mucho, nuestro poder aun no llega ni a la sombra del Gran Teklis, pero puede dañar la carne con facilidad, y no es esa la eleccion ke hemos tomado. Emeldir puede observar ke el brujo no lleva su baculo consigo en esta ocasion.

¿ Puede notarse el destello de la emoción en el fuego de esmeraldas de sus ojos?... Lo cierto es que Emeldir traga saliva y suspira con fuerza. ¿Cómo?..¿ como puedes saber eso si yo misma no lo se aun?.. Y no me acercaré más, descuida.. dice con su alma partiéndose en pedazos aun disimulada la agonía por el tono apenas tembloroso de su voz... ¿Cómo puedes dudar con tanta fuerza como pudiste creer? Y sí, si acaso los dioses sufren en su divinidad por la profana espada de los sentimientos pues lamento que tus ansias de divinidad se hayan topado con una simple humana.. que solo quiere amarte y eso intenta, a pesar de todo, hacerlo bien, amarte y ser tu fe. Sus manos se cierran sobre sí mismas, con fuerza que intenta contener el dolor de sus miedos que la azotan desgarrandole la piel. Lo siento, Cellgadys_s. He dudado, sí. Lo hice.

No fue duda, fue pasion, fue amor las palabras resuenan, alzando hasta el techo las llamas verdosas de la chimenea el regalo ke os hicimos y ke vos destruisteis, tenia el poder de trasmitirnos vuestras emociones mas intensas, para ke en caso de peligro, nosotros pudieramos acudir en vuestra ayuda... y lo ke sentimos a traves de el... nos dijo mas ke cualkier excusa ke kerais daros a vos misma.


Última edición por el Sáb Jul 07, 2007 10:03 pm, editado 2 veces
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MensajeTema: Traidora? 2   Sáb Jul 07, 2007 4:14 pm

Emeldir baja la vista y su silencio rompe el silencio, los latidos de su corazón son apenas vestigios de la vida en sus venas... Su alma se retuerce entre aullidos inaudibles de pena.. pero de alguna manera sus labios siguen un curso de algun tipo de lógica, y de alguna manera los ojos vuelven, como si llevaran en ellos el peso de milenios, a elevarse para fijarse con una luz tenue de angustia, en los del elfo que ama.. De alguna manera dice sin saber quizas qué dice, sin saber quizás que piensa ni que siente, solo se deja llevar por la esperanza y la única fortaleza que tiene a su alcance, ella misma y su fe, ella misma y su Diosa, ella misma y su sangre.. Por que resulta a mis oídos que mi amor vale menos que el tuyo?.. por que resulta que quemar esa pieza de metal poderosa es una afrenta tan grande a tu dignidad, por que resulta que mi entrega, mis sacrificios, son menos costosos que los tuyos... Cellgadys_s?.. su voz suena levemente más como si fuera el cauce infinitamente pequeño de un arroyo que nace entre piedras olvidadas y lenta, muy lentamente avanza sin más sueños que el mar, el simple e inabarcable mar, avanza lentamente y sin nada que perder... Acaso mi ofrenda no vale elfo?.. acaso la resignación a perder mi paz, la sencillez de mis recuerdos y el sueño de un futuro en brazos de quien yo pueda amar y hacer sentir realmente mi amor, la resignacion y la entrega a vivir en el eterno temor de morir bajo una sola de tus miradas, perdida en las sombras de tu nefasto destino, el esfuerzo de sonreir con alegría eterna cada vez que te dignas a encontrarme, a pesar de temer en cada fragmento de mi alma que toda la lucha contra tu maldad sea en vano, no vale nada, elfo?.

No nos malinterpreteis, sacerdotisa, apreciamos y respetamos la decision de anhelar una vida sin Tenebra... pues ese deseo forma parte de nosotros... cuando kemasteis nuestro regalo, hicisteis patente ke el vinculo ke os unia a nosotros os resultaba demasiado doloroso, y respetaremos esa decision, comprendemos ke anheleis a ese eskeroso trozo de carne los puños se crispan, haciendo onular la realidad damos por sentado ke vos correis menos riesgo ke nosotros, pues sois humana, y siempre teneis opcion de cambiar, pues ese fue el don ke la Diosa os concedio, junto con la posibilidad de morir y reencarnaros en una vida mejor. Nosotros renunciamos a ambos dones cuando decidimos ser un solo ser. Nosotros dependiamos de vos para no desvanecernos dentro de una de las mitades ke nos constituyen y vos tomasteis la eleccion de no sufrir por nosotros, de creer en un mundo en el ke el amor no fuera un pantano de arenas movedizas en el ke a cada instante es posible hundirse para no volver a emerger, es de eso de lo ke os acusamos, no de no amarnos lo suficiente, kerida la ultima palabra brota a duras penas de sus labios, alzando las llamas en respuesta.

El fulgor esmeralda aumenta otra vez, cada palabra del elfo lo va incrementando, de sus ojos abarca todo el rostro, sutilmente cubriendolo de una luz de un verde furioso, con destellos rojizos venidos de ninguna parte y envolviendolo todo de forma cuasiinvisible, de su rostro a su cuello, y de toda la extension de la piel de su cuerpo, hacia el exterior, haciendo parecer que la tela del camisón se desvanece en la angustia de su rabia, sus puños se crispan y su menuda figura de joven mujer parece esconder y empezar a desvelar firmemente la fuerza de una montaña, la voluntad de un tornado y la insisitente presión de una tormenta... Dais por sentado, acusáis. decidis por mi.. hablais, hablais y hablais, si acaso esa hubiera sido mi eleccion no estaría aqui esperándote, no hubiera renunciado a su amor, a la "esperanza" de un amor ordinario y feliz! Eres injusto Cellgadys_s y Tenebra se aprovecha de tus dudas como tu crees dominar, comprender y manipular las mías... has perdido dones sin duda, pero no perdiste la estupidez de todos los hombres de esta tierra, te jactas de tu comprension de las cosas y no alcanzas a ver más allá de tus pestañas, estoy aqui por ti, y sigo aqui y entre dos esperanzas sigo eligiendo a Cellgadys_s, el alto elfo... pero su tono de voz no parece esperar como dice, que sus palabras hagan mella en quien no parece escuchar, ni ver. Entonces con un suspiro intenso siente que las lagrimas la invaden, entre poder que emerge y llanto que nace, siente estallar de impotencia y vergüenza, se siente la mujer más estúpida del mundo y la hechicera más debil. Su ceño se frunce conteniendo el llanto y se gira de repente dandole la espalda, mordiendose los labios y respirando con fuerza.

Nos... elegis? la voz doble pierde fuerza, junto con las corruptas llamas de la chimenea, ke retornan a sus tonos vitales, anaranjados y amarillos elegis el bosque oscuro en lugar del castillo? necesitamos oirlo, necesitamos confirmarlo una vez mas... pues vemos razon y pasion en vuestra voz, vemos lo ke nuestra mitad conocida como Tenebra kiere negarnos ver... vemos... ke despues de dos mil setecientos años como monstruo.. seguimos siendo victimas del Hubris Ate.

Emeldir deja oir unos levisimos jadeos de su voz, mezcla de furia, pasion contenida, ganas de girarse, besarlo, perderse en él y reencontrarlo, necesidad imperiosa de verse en sus ojos, por asimetricos que sean, orgullo herido, miedo, dudas.. dudas.. y el ebullir de su sangre que la tira con fuerza titánica hacia sus brazos, aunque arda en ellos, aunque muera toda esperanza en la paradoja de su unión basada en la esperanza.. oO Te amo..oO pero no se gira, suspira nada mas conteniendo el volcán de fragmentos de alma, de retazos de corazón, de piezas de entendimiento que va juntando apenas, con cada nuevo respirar.. y su mano derecha se hunde en el cabello, rozando la frente, en un gesto de cansancio, su cabello se amolda a sus dedos que lo desordenan levemente.. y el fulgor verdoso asume ahora tonos azulados, y levemente vuelve a mirarlo, mostrandose ante el, con el resto de orgullo que le queda esa noche entregandoselo tambien, en el simbolo de extender sus brazos, apenas, abrir sus manos cubiertas de anillos con las palmas hacia arriba, señalandose a si misma, diciendole con su cuerpo desnudo entre las luces de su poder, entre la sutileza de las telas, que eso es ella y ahi está, aún, para él. Su ceño sigue fruncido en una mirada triste, más, como antes, como siempre, algo que parece una sonrisa, desesperanzada quizás, pero sonrisa al fin, surge en sus hermosos labios.

Cellgadys_s ¦ mira a Emeldir durante unos instantes, tras lo cual alza la mano y su baculo se materializa desde ninguna parte en ella, rompiendo de un plumazo todas las leyes de la realidad con ese simple gesto. A continuacion, sin mediar palabra, emplea el baculo para ponerle la zancadilla a Emeldir y hacerla caer en sus brazos, expresando luego con sus labios lo ke ni la trascendencia de su dualñidad unificada podia abarcar, profanando la boca de su amada con un beso ke en su esencia contiene toda la puerza ke le resta en su lado elfico, mientras la estrecha con una fuerza no nacida del poder en bruto de su etereo cuerpo, sino de la pasion ke ella le evoca.



Emeldir se deja besar y empieza a llorar, siempre de alguna forma u otra termina llorando de placer y la sonrisa se mezcla con el beso, las manos envuelven a Cellgadys_s, su alma lo envuelve y ahora su alegría es la que deforma la realidad y el tono verde termina por tornarse azul, plateados, blancos, la tela de su camisón de repente asume una extensión que no tenía, se ciñe a su cuerpo con perfecion, ajusta su talle y remarca sus curvas, para formar al tiempo decenas de trazos de tela infinitamente suave que los envuelve, entre destellos dorados que forman un pentaculo de estrellas unido con lineas invisibles entre ellos, el beso continúa y el espacio que los rodea se torna la etérea simbolizacion de su reencuentro, el espiritu que descansa ahora de la hechicera se torna rafagas de viento tibio que eleva la tela, los cabellos de ambos, la capa de Cellgadys_s, en una armonía sin fin que enmarca la perfecta, dulcemente paradojal unión de sus esencias, la indecible magnitud de la magia y la pasion que sus almas desvelan en el universo, ellos son ahora el universo, y éste se paraliza, los aguarda, nada es mientras se besan, todo es, Real y verdaderamente, cuando se besan.

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MensajeTema: Re: Las dudas regresan...   Jue Jul 19, 2007 1:21 pm

Emeldir avanza en silencio por los pasillos del palacio, parece indecisa pero por algun motivo sus pasos terminan dirigiendola hacia el despacho del Capitán, a unos metros, aún en los pasillos, oye voces de una conversación y se frena, esperando no ser inoportuna. Suspira en silencio y nada más aguarda, en su mente el tiempo parece no seguir y su vista esmeralda se pierde en el vacío del espacio que la rodea, su rostro de finas facciones está serio, como una roca, y nada más el subir y bajar de su pecho parece indicar su emoción. Unos guardias cruzan con ella y la observan algo curiosos, la hechicera los saluda, apenas, con un gesto, como de forma mecánica y sigue esperando.

Akasha][ Buenas tardes creo que son... ah no? vaya tendre que mandar que token los cuernos a mi llegada seria muy.. de reina no creeis? pregunta entre jocosa y maliciosa adentrándose en la habitacion tras cerrar la puerta tras de si y acomodarse en el grandisimo sillon mirando a Derric fijamente pero sin comentar nada sobre su cambio ni heridas.

Derric No lo recomiendo señora, últimamente me duele en exceso la cabeza para soportar algo tan pintoresco...-Murmura con su habitual voz ronca, apoyando la sién en las puntas de los dedos antes de alzar la cabeza apartándola de la mano, la cual cae desapareciendo tras el escritorio, pero en lugar de una posición mas seria se mueve sobre la butaca y apoya la barbilla sobre el dedo índice, corazón y pulgar, permaneciendo en ese silencio de espera, mientras que la mirada entre vacía y agradable escruta a la mujer.

La verdad que si, son molestos esos cuernos.. musita sin apartar la mirada de Derric y acomodandose en una esquina de la enorme silla cruzando una pierna sobre la otra comenzando a quitarse los guantes tranquilamente hasta dejarlos reposar sobre la rodilla más alta, aparta su mirada de Derric para mirar el mobiliario que ahora desentona mas que antes en la habitación.

Derric sigue la mirada de la mujer repasando con los ojos las paredes desnudas, los escasos tablones pelados, el escritorio gigantesco y los enormes butacones que yacen en el otro lado, quizás la realidad del asunto es que no ha tenido tiempo de ninguna manera ni para acomodar el despacho a su nuevo antojo ni para habituarse a los cargantes cambios decisivos en su existencia... cuando piensa en ésto sus ojos se encrudecen, pero continua en una muda espera.

Hhmmm mandare al carpintero para que venga a tomar medidas nuevas para los muebles de este despacho y tambien mandare traer el nuevo mapa que mande hacer de la ciudad y el thanazgo para que vista mas las paredes ... sonrie afable a Derric y al sastre, mi capitan tiene que vestir como es debido.

Emeldir se muerde el labio inferior y un brillo acuoso asalta su mirada.. niega apenas perceptiblemente con la cabeza y traga saliva, mientras sus dedos llenos de anillos de plata con simbolos extraños se aferran a los pliegues de una falda azul amplia, y su torso ceñido por un corset de cuero y debajo una camisa blanca, aumenta la velocidad de la respiracion. Entonces avanza, sin soltar la presión de sus dedos y se frena otra vez en la puerta del despacho de Derric y golpea sobre la madera dos veces.

Mhm...-Entonces recuerda qué tipo de vestimenta lleva y el ceño se le frunce, aunque el escritorio cubre las piernas desnudas y solo deja ver una camisa blanca parcialmente abierta que muestra un herido pecho recientemente rasurado, cuya manga cae en el brazo flexionado hasta el codo.-...-Va a decir algo cuando escucha la puerta y se frota la cara con una mano.-Demonios, ¡¡adelante!!


Akasha][ ¦ voltea su cara hacia la puerta esperando saber quien viene a visitar al capitan.

Emeldir cierra los parpados y vuelve a abrirlos al hablar, con una voz neutral aunque levisimamente quebrada, aunque solo sienta ella ese cambio.. Abre la puerta con suavidad y se adentra en el despacho sin cerrarla detrás de sí, mira a la reina, a quien escuchó antes y la saluda con una leve inclinación de su cabeza.. Señora... Buenas tardes..eleva la vista y centra los ojos verdes en los azules muriendo en ese segundo, y sonríe, como si nada Capitán, interrumpo?... entrelaza las manos a la altura de su vientre, y siente un calor intenso embargarla.

El capitán al descubrir quien abre la puerta permanece inmóvil sobre el asiento, recordando las palabras de su hermana; ciertamente ha estado pensando que la mujer merece su odio y su rencor, pero se da cuenta de que nadie puede amar a un gigante, el que aparezca tanto últimamente... solo le revuelve las entrañas ante el pensamiento de todo cuanto se está perdiendo solo por su antiguo tamaño. No, ciertamente es mas tierra de ella que propia, de forma que no va a ser quien le haga sentirse hundida en su propia casa.-No lo sé, señora.-Se limita a decir con tono quizás demasiado manso, curvando fríamente los labios en una cortés pero carente de emoción sonrisa.-Aunque puede sentarse si gusta, pero cierre la puerta.

Akasha][ ¦ sonrie a Emeldir e inclina su cabeza a modo de saludo buenas tardes Emeldir... musita fijandose en el raro comportamiento de Emeldir , volviendo rapidamente su mirada hacia Derric pues se imagina q ue a sabra lo del idilio con Cellgadys.

Emeldir suspira sin que nadie lo note, y asiente con cortesía, sus modos siempre suaves ocultan, quizas no tan perfectamente, pues comprende la mirada profunda de la reina, sus emociones, nunca ha podido lidiar con victorias contra sus emociones, menos ahroa, pero sin dudas lo intenta, camina unos pasos hacia la puerta, la cierra y vuelve a ellos pero sin sentarse aun, mirando a la reina.. Realmente no quiero ser inoportuna señora... y otra vez eleva los ojos hacia Derric con una mirada esmeralda tenuemente brillante, que sumada a su respiración reprimida es entre implorante y orgullosa.. Quería saber cómo se encontraba de salud, Capitán, ya que he sido testigo de vuestro estado hace poco y no os encontré en la Casa de Curas.

No, no , no lo sois tan solo pase a ver como estaba el capitan y comentar algunas cosas sobre la ciudad...y.. mira a Derric de soslayo algo mas pero puede esperar.

Emeldir mira a Akasha][ sonriente. Y espera una respuesta del Capitán, como si en un teatro de mujer preocupada por los hombres de su reino, fuera eso y nada más, lo que la empuja hacia sus ojos azules.

Derric ¦ ...-Su rostro se crispa y envara la espalda hundiéndose un segundo mas tarde en la oscuridad al apoyar ésta sobre el respaldo de la butaca, lo que acaba descubriendo lo deja largos minutos sin decir nada, en escucha, simplemente, hasta que su voz se escucha, quizás abatido, tal vez simplemente amable, como si hablase a una hermosa criatura hija de un amigo.-Estoy como acostumbro a estar éstos últimos tiempos, señora...
... de forma que puede ocuparse de cosas más importantes.


¿Y que hay mas importante que el bienestar de mi gente? pregunta la reina sonriendo a Derric.

Derric ¦ ... la maldad.
Akasha][ la maldad?

Emeldir sonríe respirando con fuerza, pero disimulandolo.. sonríe mas incluso .. como una cortesana acostumbrada a las gentilezas y no a la sinceridad, pero en el fondo de su corazón sabe que no puede ser tan buena actriz... Mira a la reina cuando ella habla y luego al capitán, en señal de saludo.. Bueno señores, entonces me alegro por verlo en buen estado de salud, y me retiro.. Señora Akasha][, sabed que estáre a vuestra disposición para cualquier cosa... y sin más hace una suave reverencia a ambos.. Con vuestro permiso, lady Akasha][..

Derric Por supuesto, señora.-Una sonrisa cortés se perfila en los labios masculinos.-La salud de un hombre humilde importa menos que la de un bellaco, así las mujeres lo prefieren...-Entrecierra los ojos quedándose en silencio, fijando la mirada sobre Emeldir.-Espéreme un momento en el pasillo, señora, usted y yo tenemos algo que solucionar.

Tal vez la que sobre sea yo... musita la reina hastiada y casi indignada levantandose de la enorme silla y saliendo por la puerta antes de que Emeldir la cruce.

Emeldir abre los ojos verdes intensamente y seriamente asiente como sin comprender aun lo que escucha ni lo que responde con sus gestos... No no, señora... pero su voz se pierde porque ya la reina se ha ido, entoces se gira a Derric y se encoge levemente de hombros.. Buscadla, terminad los asuntos del reino antes que los nuestros, que pueden esperar.


Última edición por el Dom Sep 02, 2007 1:53 am, editado 3 veces
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MensajeTema: Re: Las dudas regresan...   Jue Jul 19, 2007 1:24 pm

Derric contiene un mascullo quedándose en un rígido silencio, pensando que las mujeres son las criaturas mas complejas sobre ese mundo, negando entonces cansinamente con la cabeza recogiendo los pantalones del suelo para ponerse en pie al tiempo que se los cala con movimientos algo forzados pero continuamente toscos.-No, Emeldir, ella puede esperar. Aunque no tardaré mucho, prometo no agobiarte.-Se vuelve hacia ella abrochándose los bajos de la camisa abierta.

-Hay una cosa que me quema por dentro, y eres tú.-Su voz suena extrañamente seria pero no ronca.-Ya has decidido, no tengo esperanzas de que tu corazón se abra a mí, pero por tu seguridad te advierto que ante todo soy hombre, si me provocas, reacciono. De manera que si algun día quieres compartir mi cama... no te pongas la ropa que te has puesto para él...-Se acerca susurrándole a la oreja.

Emeldir que estaba por salir de la sala, se detiene suspirando y se gira hacia él, en silencio, analizando su cuerpo, sus movimientos toscos, oO Por qué no puedo decirte que no?... mantiene la dureza de sus gestos, como si le doliera contener las emociones, y su mandibula lo denota, ademas de su gesto exageradamente recto, la espalda parece una roca y su respiracion un volcan que apenas logra cubrir. Escucha a Derric y cierra los ojos, justo a tiempo para cubrir el destello esmeraldino que nace de su mirada cuando él se acerca, y tanto. Gracias, por .. aclarar, esta situación. Murmura apenas, sin pensar en eso, y luchando contra el mar embravecido de su sangre de sacerdotisa. Siente la cercanía del cuerpo del capitán y millares de agujas dulces se clavan en su piel, pero no disminuye la distancia, aunque tampoco la amplía.

Las gracias tengo que dártelas yo a tí...-Vuelve un poco el rostro acariciando con la yema del dedo pulgar de una de las manos la base del cuello femenino, apenas una efímera carícia sobre la piel.-... por haberme arrancado el corazón.-Su voz vuelve a ser ronca mientras que su boca, tibia, roza una de las sienes entre el pelo, de ella, separando apenas los labios para murmurar por lo bajo.-Sé feliz...-Y termina por dar un paso atrás separando los dedos de su piel.-... pero no olvides nunca que no soy un juguete, si vas a venir a compartir mi cama, será estando dispuesta a que acabe con la existencia de él.-Entonces pasa por su lado hasta alcanzar la puerta y salir al pasillo, con el ceño profundamente fruncido.-De lo contrario... olvida que existo, pues puede que me hayas arrancado el corazón... pero sigue latiendo en tu mano.

Emeldir termina por exhalar un suspiro terriblemente intenso, cuando el sale de la habitación y sus palabras retumban en toda su alma enloqueciendola, en una mezcla de gozo, excitación y tremendo, imposible, agobiante y asfixiante dolor. Su frente se frunce y baja la vista, un pequeño mechón de cabello rojizo cae y se mece delante de sus ojos mientras otro poco de su cabello se cuela por delante de su hombro derecho, un levísimo movimiento de su torso pareciera decir que el movimiento del cabello nda más, le pesara toneladas, pero es sin más, el peso del estallido de su corazón dentro del pecho. Como en una negra batalla épica, eleva la mirada al vacío, otra vez y su escote se eleva y baja, respira, sus pulmones se burlan de su corazón. La diosa se burla de ella y ella, ella está, ciertamente a punto de burlarse del amor. Y eso no se lo perdonaría jamás.

Derric ¦ ...-Se detiene un instante esperando, aunque apenas sí ladea la cabeza y observa la figura de ella de refilón que es completamente consciente de lo lejos que está de conseguirla de no emplear la seducción, ¿y por qué no seducirla? De inmediato desecha aquella idea, y la contempla un poco más antes de despedirse interiormente de ella... y aunque ella no lo sepa... con su silencio ya ha acabado por estrujar su inservible corazón. *Su voz apenas sí se eleva en un murmullo que él ya está lo suficientemente lejos como para que no se le escuche.-... Ya me lo imaginé...

Incontables almas salvadas por su tacto, corazones restaurados por el don invisible del poder de la Diosa a traves de su cuerpo, espiritus llorando sangre que vuelven a la luz.. una sola de sus caricias y el mundo de un alma que sobrevive, postrado a sus pies, y aun, hasta ahora , con la fuerza de no ceder ante el pder, ante la gloria de la gratitud de almas en pena, hasta ahora capaz de diferenciar el camino a tomar, hasta ahora.. Sus ojos se giran hacia la salida, con la mirada su cuerpo, con su cuerpo ella avanza, y camina como si nada más importara.. acariciando las frias paredes de los pasillos, irá al bosque, al mar, a la arena, a la tierra, al viento, adonde sea que pueda buscar una alternativa (No hay alternativas, porque te ama.) No puede ser Diosa para él, porque es mujer para él. No puede ser mujer para él, porque lo es para alguien más. .. Roza las paredes frías y el helor dibuja en su mente los ojos de Derric. Acaricia las paredes y acaricia el rostro helado, muerto y desangrado del Capitán. La pared se acaba de repente y ante ella, la luz de la luna. Y como se lo enseñaron, es hora de que se encomiende, porque su propia y sola voluntad, ya no puede dar con el sendero. Sobre ella, la luna, en ella, la noche, en sus manos, el frío. Emeldir sale del castillo y se pierde en las sombras.

¡Hia!-El aullido atraviesa el cielo, rasga el aire y quiebra todas y cada unas las pautas que en su momento alzó en una muralla entorno a sí mismo, y el demonio camuflado de hombre emerge entre las brumas del castillo sobre un animal infernal que azuza con voz grave y ronca, acortando de forma peligrosa y amenazante la distancia que le separa de la figura femenina que de forma lenta y mecánica se aleja. Y entre las alas de oscuras llamas que forman la camisa blanca y parcialmente desabrochada, un fuerte brazo moreno se extiende atrapando bruscamente de la cintura a la mujer que arranca del suelo con un gruñido, y en un impulso la sube al caballo ante él, aún rodeándole el cuerpo con el brazo de manera que parece un firme garfio.-A pesar de mis palabras por mis muertos que ya me cansé de tanta comedia.
Si no vas a venir conmigo a las buenas sabiendo lo que siento y sabiendo yo lo que sientes, te arrastraré a donde quiera que sea necesario. Él no te merece, y puede que yo tampoco, pero al menos yo puedo asegurarte que posiblemente no te estrangule si te apartas de mi lado.-
Su voz enronquece y se vuelve mas grave, a medida que los cascos del caballo zumban entorno a ellos, sin aminorar ni mucho menos la marcha del animal, dispuesto a cruzar la ciudad en cuestión de minutos.-Pero si me gritas ahora... si me muerdes... si me suplicas que te deje marchar, no lo haré, porque estás ciega sino te das cuenta de lo que te pierdes.-Entonces la mira con una sonrisa engreída.-Soy un buen partido. Admítelo.-Su expresión ensombrece, con seriedad.-Ya sé.. que ésto no lo puede controlar ninguno. Pero antes de que ambos nos consumanos yo estoy dispuesto a llevarme el guantazo... a menos... lo he intentado... -Baja la voz en un susurro contra su rostro.-...¿Y tú... podrás decir lo mismo cuando pienses en mí?

Emeldir centra la mirada en el espacio delante de ella, mientras escucha a Derric sin decir palabra, entreabre los labios carnosos pero nada sale de ellos más que la respiración y algún que otro jadeo con los movimientos bruscos. Se aferra a las crines del caballo como puede, y cierra los ojos mordiendose los labios.. oO Calla,calla por la Diosa, no sigas.. oO Su piel se estremece imposiblemente y la sensacion del cuerpo del capitán contra el suyo impulsa aún mas los rios de su sangre contra los que la lucha está sin dudas, a punto de perderse. Derric... capitán.. alcanza a murmurar en el bramido del viento contra sus rostros.. el restallar de sus esmeraldas ahora ilumina todo su rostro y el tono de su voz es absoluta y completamente suyo, nada más Emeldir, la joven perdida en los senderos, siempre entregada y sin miedo a sufrir... Qué haces?.

Recuperar no solo mi corazón sino tus dulces manos.-Se detiene entonces en los muelles tirando de las riendas del caballo, y las libra con una de las manos para hundir los dedos, fuertes pero cuidadosos, entre la melena de ella, deshaciéndole el peinado poco a poco con suaves movimientos, hasta que amansa la cascada de rojo pelo en su grandota mano, palpando la delicia de su fresco tacto.-¿Acaso no puedo intentarlo?...-Su voz enronquecida vibra en su pecho parcialmente al descubierto, mientras que aquella mano explora lentamente por la nuca femenina, internándose bajo la melena de ella, a medida que el caballo es medio guiado medio retenido al lento paso que lleva en dirección a uno de los inmensos barcos.-...¿acaso... no tengo derecho a robarte un beso de los labios?...-La retiene suave pero firmemente por la nuca y desciende el rostro hasta que sus labios solo quedan a un centímetro de los de ella, elevándole la cabeza para mirarla con sus fríos y casi amenazantes ojos, intensos, de un azul electrizante que proclama su posesión, en parte, sobre la existencia de la mujer que tiene entre sus brazos.-... ¿no tengo derecho?... dime.- Ssr.

Emeldir que se deja mover entre los fuertes brazos de Derric centra la mirada en los ojos helados, cuando el capitán la gira hacia él, su espalda estremecida a más no poder se apoya contra él, mientras su pecho estalla en una respiración que parece fuera a matarla allí mismo. Si yo te beso ahora.. no me detendré, y no te detendrás.. dice en un susurro que deja que su aliento bañe el rostro del capitán mientras su mano izquierda recorre en una caricia sutil primero el costado del soldado, para aferrarse luego a su espalda, ancha y hermosa con la fuerza que quizas el tuvo poco tiempo atrás, sus labios rozan el mentón de Derric, para luego subir en un suavisimo beso por su mejilla mientras dulcemente acomoda su cuerpo para tenerlo mas de frente aún, y sus labios más que besar, recorren con dulce humedad la curtida piel bronceada del rostro. oO Soportarás sólo un beso, capitán oO La pregunta suena en la mente de Derric con la pasión de la tierra negra esperando la lluvia, y la ultima palabra en mente de Emeldir hace estallar aunmás escalofríos en toda su piel, capitán.. suena como un llamado y una súplica, a la vez que suena en él como la Diosa mas antigua dandole nombre y rango en el devenir del tiempo eterno, en un dulce ritual inmemorial.

Derric permanece en silencio mientras que su cuerpo se mantiene inmóvil ante la caricia de las manos sobre su piel prácticamente desnuda, sin percatarse de que el caballo ya se ha detenido ante la enorme embarcación del capitán, hombre y lobo de mar, así mismo como hombre de tierra, entonces su mano se desplaza de la nuca femenina, tersa, dulcemente suave, hasta que abarca su mejilla en su palma, acariciándosela con el pulgar, retrocediendo la cabeza lo justo para mirarla a los ojos, y el hielo de los pozos azules de su mirada se derriten poco a poco
.-Si solo eres capaz de darme un beso, madame, he de suponer que aquello de... "no me detendré"... no alcanza a ser completa y absolutamente cierto. Pero si me dejas robar un beso de tus labios... o me lo entregas... has de saber que subirás a ese barco y no pisarás tierra hasta que no accedas a quedarte conmigo.-Una grave inspiración quiebra su aparente calma, y parece resignarse.-Pero sino quieres malgastar tu existencia conmigo, aunque no llegue a comprenderlo nunca... al menos permíteme hacer algo por tí, y para asegurar tu futuro.-Baja la voz, ronca y herida.-Sino accedes a casarte conmigo... te obligaré a casarte con él.

El ceño de Emeldir se frunce un tanto y una espontánea y dulce sonrisa nace en sus carnosos labios, dejando ver un poco de la pareja dentadura mientras sigue aferrada al cuerpo de Derric, con extrema suavidad, si acaso la presión de las manos de una sacerdotisa contra el cuerpo de un hombre como él, puede decirse "suave". Estás loco. susura casi.. No quiero casarme. Dice con una juventud y mundanidad que contrasta quizás con el lenguaje de su cuerpo y con su historia.. Yo.. no.. entonces hace silencio y baja la vista, el torso y el escote siguen subiendo y bajando veloces, las finas curvas de sus senos apenas rozando el pecho de Derric demuestran a las claras, que hechicera o no, el mero contacto con el capitán, la estremece a más no poder. oO Lo que necesito es tiempo..ooO y sonroja al pensarlo, la mano enla espalda de Derric sube hasta la nuca y los ojos verdes enfurecen en luz, mientras sus mejillas aumentan en el tono rojizo de furia más que de vergüenza... Odio decir esto, me siento estúpida.. pero no se que más hacer. confiesa al oido de Derric, abrazandose casi a él, en la dulce calidez de su cuerpo y en el intento de evitar su mirada, que la incendia de fuego azul.


Última edición por el Jue Jul 19, 2007 2:14 pm, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Las dudas regresan...   Jue Jul 19, 2007 1:25 pm

..-Por un momento su rostro se crispa de fastidio ya que el rechazo a la idea por ambas partes no se le había ocurrido, había pensado que se mostraría inmediatamente dispuesta para desembarazarse de alguno de los dos, y a medida que observa sus reacciones, sintiéndola trémula entre sus brazos, comprende, y sus palabras le arrancan una suave sonrisa de los labios, que acaba apoyando contra la sién de ella por encima de los mechones de pelo, aspirando el aroma embriagador y cerrando los ojos.-Y pensé que no tenía ni una sola oportunidad... y siempre me has guardado un pedazo de corazón...-El murmullo ronco atraviesa las barreras del sonido para rozar como una suave pero astuta mariposa las hebras de ella.-... te daré aquello que me pides, pero hasta que te decidas... no te acercarás a ninguno de los dos... para que haya justa decisión para ambos.-
Cierra entonces con fuerza los ojos apretando el cuerpo femenino contra él, midiendo su fuerza, pues su último deseo se encontraría en romper aquel frágil pero bello cristal entre sus brazos demasiado rudos para la joya etérea que aferran, quizás con miedo a perder la batalla, tal vez sabiéndola perdida y sin querer admitir una nueva derrota... sin haber tenido una sola oportunidad para luchar en una justa por ella.-Pero has de saber... -Inspira de tal manera que por un momento la camisa parece a punto de reventar, hasta que deja ir un ronco y asfixiado gemido de dolor contra el pelo de ella.-... que quien tiene mi corazón, tiene una promesa de amor.

-Es entonces que obra con rapidez para prolongar aquel abrazo solo lo justo, para envolverle la cintura entre las manos, y bajarla del caballo con la suavidad con la cual trataría solo a la mujer de ojos verdes... para mirarla... y terminar por hacer girar el caballo con un rugido y salir al galope de los muelles... dejando que sea lo que la Diosa y la mujer que hay dentro de ella... decidan.

Emeldir queda perdida en la visión de hombre y animal.. que se pierde tambien pronto entre las sombras, y respira con algo más de tranquilidad, para abrazarse luego a si misma al sentir una rafaga de frio que la envuelve de repente, y empezar a caminar de regreso a ninguna parte.

Solo hay una persona que puede matarme... solo hay un alma que puede arrastrar mi alma... solo hay un corazón que puede engullir el mío... y la dejo atrás, y la dejo decidir.-Aprieta los dientes así como las manos entorno a las riendas, espoleando con más viveza al animal que lanza un sonido etéreo y espectral antes de aumentar la cabalgata para arrastrar a su jinete a las sombras nocturnas de un infierno que lejos de ser el de los cuentos, juraría que es mil veces peor que éstos.-Sea lo que sea lo que decida ella... lucharé contra él, porque si mis manos se llenan con la dulce tibieza de su ser, tendré que contener la cólera de la criatura... porque... si mis manos se ven desprovistas de esa tibieza... la criatura tendrá que luchar con la bestia.-Palabras... que quedan en el viento... antes de que los ojos azules del hombre lancen un último chispazo helado que se pierde en la noche, junto el último y audible relincho del caballo.
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MensajeTema: Re: Las dudas regresan...   

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Las dudas regresan...
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